ÁNGELA BECERRA, MEMORIAS DE UN SINVERGÜENZA DE SIETE SUELAS

FICHA TÉCNICA
Autor: Ángela Becerra
Título: Memorias de un sinvergüenza de siete suelas
Editorial: Planeta, 2013
Paginas: 459
PVP: 21,00 €
ÁNGELA BECERRA
Nada había leído hasta el momento de esta autora, por
lo que os dejo lo que la editorial dice de ella en la solapa interior de la
novela:
«Ángela Becerra nación en Cali, Colombia, donde estudió comunicación. En el
año 2000
, y siendo vicepresidenta creativa de una de las
agencias más relevantes de España, abandonó su exitosa carrera para dedicarse
por entero a su gran pasión; la literatura
.
Su primera obra fue Alma Abierta (2001), un bello
poemario que aborda los conflictos del ser humano en la madurez.
De los amores negados (2003) su primera novela, obtuvo el Latin Literary Award
2004 de la prestigiosa Feria del Libro de Chicago y una calurosa acogida de los
lectores de España y Latinoamérica.
El penúltimo sueño (2005) la consagró como novelista. Con ella obtuvo el Premio
Azorín de Novela 2005, el Premio al Mejor Libro Colombiano de Ficción 2005 y de
nuevo el Latin Literary Award 2006.
Lo que le falta al tiempo (2007)también fue reconocida con el Latin Literary
Award como mejor novela de misterio y de sentimientos.
Ella, que todo lo tuvo (2009) obtuvo el Premio Ieroamericano de Narrativa
Planeta-Casamérica.
Su obra se ha traducido a una veintena de idiomas.»
ARGUMENTO
«¿Que por qué lo hacía? Vaya pregunta más imbécil
la que me acabo de hacer
. Porque me hacía
feliz coleccionar mujeres. Porque me hacía feliz coleccionar mujeres
. Se me hace la boca agua sólo recordar la excitación que me producía el
acecho al estrategia, el cálculo, el oler la presa. Humm.. perfume a piel
nueva.

(…)
Ahhh, amigo, prometer, prometer, prometer… hasta meter y después de haber
metido, olvidar lo prometido. Ésa era mi premisa. Ningún compromiso
. Pañuelo usado, pañuelo tirado. Y ahora, metido entre estas cuatro
paredes de cedro macizo
, que hieden a
carpintería fina. No es justo. Los oigo a todos: tenía la vida por delante,
dicen.

¡¡¡Maldita sea la muerte!!!»
Así comienza la novela, con esta declaración de
principios de Francisco Valiente. Lástima para el pueblo sevillano que sus
encantos estén condenados a desaparecer en breve, pues inesperadamente
Francisco Valiente ha muerto y es desde su ataúd, en el velatorio que él mismo
ha previsto y detallado, mientras a su alrededor desfilan sus amigos y
enemigos, aquellos que le amaron, aquellas amantes que disfrutó, o aquellos a
los que engañó en vida, desde donde Francisco repasa lo que fue su vida, desde
sus comienzos en los que era un crío pobre, de mala familia, sin ningún futuro
por delante, hasta llegar a convertirse en lo que hasta ahora en que la muerte
se lo ha llevado, siempre deseó: un triunfador al que todos aclaman y admiran.
U odian, que de todo hay.
LA NOVELA
Lo primero que me ha llamado la atención en esta
novela es que, a pesar de la ola de erotismo que nos invade, a pesar de que el
tema sin duda podría haber tomado esa derivada pues no en vano estamos ante
todo un seductor de mujeres, el componente erótico de la novela es sólo uno más
de los aspectos de la misma y no precisamente el más importante.
Una narración que no tiene una única voz, pues además
del propio Francisco desde su ataúd, también escucharemos en primera persona
las voces de su mujer: Morgana Romero de Hinestrosa y del gran amor de su vida:
Alma Romero de Hinestrosa. Morgana, la mujer con la que se casó y tuvo siete
hijos, la mujer que paso del amor al odio hasta el punto de ¿asesinarle? Ni
ella misma sabe si la muerte de Francisco ha sido obra de ella.
Alma, la mujer a la que amó desde que era un crío. La mujer que nunca llegó a
tener porque se casó con otro hombre en cumplimiento de las órdenes de sus
padres (y eso que estamos en el siglo XX)

Todo ello llevó a Francisco a convertirse en lo que hasta el día de su muerte
fue: Un sinvergüenza. Pero ¿Qué es un sinvergüenza? El propio Francisco nos lo
define:
«Sinvergüenza es no tener vergüenza; para vivir sirve.» (Página 335)

Es el abandono de alma el que cambia cuando apenas eran unos críos, el sentido
de la vida de Francisco:
«Decidí volverme malo con alevosía. Yo, el don Nadie, el que escuchaba sin
pestañear, iba a ser el don Todo.»
(Página 40)
Es ese abandono el que le lleva a una vida disoluta y
sin sentido:
«Hice el amor -vaya expresión tan mal utilizada-, perdón, corrijo: hice el
sexo con tantas mujeres en mi vida que
, aunque alguna vez traté de llevar la cuenta, me perdí ¿para qué contar
lo que una vez hecho
, borré de mi
memoria? Cuerpos que utilizaba y de los que no quedó absolutamente nada.»
(Página 34)

Y sin embargo, pese a lo que todos piensen, Francisco es mucho más que ese
sinvergüenza:
«Estoy convencido de que nadie, absolutamente nadie, ni siquiera el más
listo había imaginado que dentro de mi existía un corazón limpio capaz de
sentir amor por ninguna mujer
. Que yo era el
desperdicio de un amor triste y frustrado.»
(Página 19)

La gran sorpresa que encierra esta novela, estriba precisamente en la cita
anterior, en que nos hallamos ante una gran historia de amor. O mejor sería
decir de amores. Porque no es solo la historia de amor de Francisco y Alma.
También es el amor de Morgana por Francisco, un amor que al no ser
correspondido como ella quiere le lleva al odio más feroz. O la historia de
amor de Beltrán por Alma, su mujer, a pesar de que es consciente de que nunca
la llega a poseer completamente.
Una historia de amor triste, como la mayor parte de
historias de amor que no pueden materializarse. Una historia que sufren toda
una vida sus dos protagonistas y que, en boca de Alma:
«No se si haya valido la pena, pero desde luego Francisco y yo estuvimos
enfermos de amor toda la vida.»
(Página 244)
Una novela en la que el sentido del humor prevalece
por encima de muchas otras cosas. Un humor que me recuerda a ciertas novelas de
Eduardo Mendoza en el nombre que da a algunos de sus protagonistas, que o bien
son remedos de los nombres de personajes reales como la Duquesa de Abla o el
diestro Angelín de Linares, cuando no juegan abiertamente al relacionar la
actividad del personaje con su nombre como el duque de Merlot (bodeguero),
Valentín Montes de Toro (ganadero ilustre) o Circunstancio Pomposo (jefe de
protocolo)
Y así, entre historias de amor, con un sentido del
humor desbordante y con algún toque “picarón”, la autora va desvelándonos una
sociedad sevillana hipócrita, en la que importan más las apariencias que
cualquier otra cosa, un mundo de corruptelas que terminan pasando
indefectiblemente por la casa de Francisco. Un mundo en el que el más pícaro
(no pude menos que recordar al leer esta novela aquellos pícaros de la
literatura de nuestro siglo de oro) es el que termina llevándose el gato al
agua (y las mujeres a su entrepierna).
IMPRESIÓN PERSONAL
Memorias de un sinvergüenza de siete suelas es una novela a la que me he enfrentado sin ningún tipo de expectativas.
Nada había leído de su autora y nada había leído sobre este libro. Sin embargo
me llamó poderosísimamente tanto su título como una espectacular portada en
tonos dorados y con el dibujo de un pavo real azul con sus alas desplegadas.
Pavos reales que están omnipresentes en la novela, pues una de las aficiones de
Francisco es la de coleccionarlos, uno por cada mujer que ha desvirgado. Pavos
reales que con su arrogancia y su presunción no dejan de ser un reflejo de una
sociedad en la que prima más el aparentar que el ser. Genio y figura hasta la
sepultura como le ha pasado a Francisco, cuya bondad apenas ha salido a retazos
y muchos de ellos también disimulados como si con ellos aparentase ser otro,
cuando en realidad era él mismo.
Es una novela que se devora con rapidez y facilidad, a
lo que sin duda contribuye una letra bastante grande, unos capítulos cortos, un
ritmo muy ágil al que contribuyen la presencia de más de un narrador y un
sentido del humor que impregna una narración a ratos triste, todas las
historias de amor frustrado lo son, que desembocan en un sorprendente final.
Un libro con el que me he divertido y que me ha dejado un muy buen sabor de
boca al final. Quizás porque soy un romántico no confeso y me gustan las
historias de amor eterno.

Gracias a Editorial Planeta que me ha facilitado un ejemplar de esta novela
para su lectura y reseña
.

VALORACIÓN: 9/10
Lectura
facilitada por Pedro de El Búho entre libros (http://elbuhoentrelibros.blogspot.com.es/)
para Momentos de silencio compartido

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2 Respuestas

  1. Lo dejé pasar y creo que no debería haberlo hecho. Besos.

  2. Fesaro dice:

    Creo que merece la pena

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