BLANCA ÁLVAREZ, LOS TRES SECRETOS DEL SAMURÁI

La
novela que os traigo, es de esas que me llaman la atención, tanto por la
portada (que me gusta bastante), como por su titulo (que aporta mucha fuerza),
ya había visto el libro entre las novedades y conseguía atraerme, pero tengo
que ser sincera, las novelas situadas en oriente no son precisamente una de mis
ambientaciones predilectas y cuando empecé su lectura tenía bastante miedo que
no fuera una historia con la que pudiera sentirme “atrapada” entre sus páginas,
pero me equivoqué por completo, consiguió, que casi sin darme cuenta, estuviera
metida de lleno en una preciosa historia de amor fraternal “puro y limpio”,
entre dos hermanas, que se quieren, a pesar de las circunstancias que las toca
vivir en el Japón del Siglo XVIII, con nobles, samuráis y campesinos, donde
todo se rige por reglas, tradiciones, lealtades y códigos de honor, mezclado
con leyendas y seres mágicos.
Tomiko
es la mayor de las dos hermanas, hija de un humilde campesino que deseaba un
hijo varón para ayudarlo en las tareas del campo,  es despreciada por sus padres desde su nacimiento por no ser
bella (porque no podrían concertar un matrimonio satisfactorio). Chikako, la
hermana pequeña, es todo lo contrario a Tomiko, una hermosa niña, rodeada de
luz y que gracias a su belleza, sus progenitores estaban convencidos que les
harían ricos. Pero ante la sorpresa de todos, las dos niñas en lugar de odiarse
y despreciarse por los privilegios de una y las humillaciones constantes de la
otra, se aman sin lógica desde el primer día, llegando a ser inseparables.
Unos
años después Chikako es prometida a un mercader conocido por su riqueza y también
por ser un hombre muy cruel, pero sus padres sólo veían el dinero suficiente
para sacarlos de la pobreza, mientras las dos hermanas, sufrían imaginando el
cruel destino que al cumplir los dieciséis años tendría que soportar la hermosa
Chikako.
¿Qué
podía hacer ella? Sólo era una humilde campesina: mujer, pobre, fea, odiada,
invisible salvo para su hermosa hermana pequeña. Apenas un estorbo, poco más
que un ratón de cocina.
Tomiko
juró salvar a su hermana de su difícil futuro, sin importar el precio que ella
pagaría por tal promesa, convirtiéndose en Susanô (el samurái del Dragón) con
la ayuda de Tsuchigumo, un ser mágico y oscuro.
Nos
encontramos en la novela con muchos personajes importantes, entre ellos; El
maestro Kamakura, quién convierte a Susanô en samurái, enseñando el arte de la
lucha de cuerpo, mente y el juego de Go (juego de estrategia), Shuzai, samurái
de rígidas reglas y Hanzanburo, mitad ser mágico mitad hombre, hijo del dios
Zorro.
….
Kamakura insistía en hacerlo maestro del Go.
-En
este juego están las leyes de la estrategia más refinadas. Te ayudará a
convertir tu visión de cualquier enfrentamiento en un acto global que debes
dominar por encima de tus pasiones y tus sentimientos….
La
historia la conoceremos poco a poco, desde casi las primeras páginas
descubriremos la vida de Tomiko, el porqué de sus actos, sus motivaciones… se
van resolviendo a medida que avanzamos en la lectura, me ha gustado
especialmente como la autora sabe combinar perfectamente la dualidad de
Tomiko/Susanô, sin que en ningún momento, resulte pesado ni lioso.
Aunque
nuestra protagonista viaja bastante, la autora se ha centrado más en contar la
historia y los sentimientos vividos por los muchos personajes, que en hacernos
largas descripciones de los lugares visitados.
Una
novela que combina el realismo de su época y el mundo fantástico, con
personajes muy bien perfilados y con caracteres tan diferentes entre sí, que
consigue que entendemos muy bien los distintos caminos que han tomado cada uno
(unos para bien y otros para mal). Con un lenguaje adaptado a la época pero de
fácil lectura, te  conquista desde
el principio.
Una
novela de amor, estrategia, saber escoger el camino correcto, el aprendizaje
interior y escoger la lucha ante las dificultades. Sin duda, ésta ha sido una
novela que me ha dejado muy buen sabor de boca.
Curiosidad: Una cosa que me ha
llamado mucho la atención es que a lo largo de la novela la autora nos ubica en
el tiempo mediante el sistema horario Japonés tradicional y según Wikipedia:
El
reloj tenía seis horas numeradas de 9 a 4, que contaba hacia atrás de amanecer
a medianoche; los números de las horas 1 a 3 no eran usados en Japón debido a
razones religiosas, ya que tales números eran usados por los budistas para convocar
a orar.
El
amanecer y la noche eran, por lo tanto, señalados ambos como la sexta hora en
el sistema japonés.
Las seis horas diurnas
eran: 
Signo
del zodiaco      
Hora    Tiempo solar
Conejo                         
6         
Alba
Dragón                        
5  
Serpiente                     
4
Caballo                        
9          Mediodía
Cabra
                           8
Mono                          
 7
Las
nocturnas:
Signo
del zodiaco     
 Hora    Tiempo solar
Gallo                              6          Ocaso
Perro                             5
Cerdo                            4
Rata                               9        
Medianoche
Buey                              8
Tigre                              7
☺Gracias
a la editorial Espasa por el envío del ejemplar
 Susana de Deseo Libros ganadora de este ejemplar en el sorteo realizado en este blog

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