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ENTREVISTA A EDURNE PORTELA DE MEJOR LA AUSENCIA (@Edurne_portela @BlancaNDiez )

¡Hola a todos!
Hace unos días entreviste Edurne Portela, que acaba de publicar Mejor la ausencia con Galaxia Gutenberg. Es una entrevista que merece mucho la pena, os dejo con ella:
Hola,
Edurne, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu
amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco
sobre ti. 

¿Cuándo
supiste que querías ser escritora?

La verdad es que no sé si en algún momento he
querido ser escritora. Siempre me ha gustado escribir, pero nunca me lo planteé
como una profesión. Hasta hace muy poco ni siquiera me pensaba a mí misma
escritora.
¿Qué
fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?
No tengo ni idea. Mi memoria de la infancia es
confusa y engañosa, así que siempre temo estar diciendo alguna mentira. Sé que
de pequeña me gustaba escribir cuentitos y se los enseñaba a mis padres muy
orgullosa. Incluso alguno lo ilustraba, a pesar de que siempre he dibujado
fatal. Pero no sabría decirte qué fue lo primero ni a qué edad.
¿Tiene
tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?
Hasta
hace un par de años fui profesora de literatura en una universidad en Estados
Unidos. Durante muchos años escribí ensayos 
de investigación sobre literatura y teoría literaria. Supongo que esa
formación y la cantidad de lecturas que hice durante mi periodo académico han
marcado de alguna manera mi escritura, pero tampoco sabría decirte cómo.

¿Cómo
te formaste como escritora?
Leyendo por placer. Y también por trabajo.
¿Tienes
alguna manía al ponerte a escribir?
Sí. Soy muy maniática para el ruido, sobre todo la
voz humana de vecinos chillones. Me pongo tapones en los oídos y, por encima de
ellos, unos auriculares que me aíslan del ruido al mismo tiempo que me
transmiten la música con la que me gusta escribir (escucho obsesivamente ciertas
piezas, como el «Requiem» de Mozart o el álbum de Cecile McLorin
Salvant «Woman Child»).

¿Prefieres
algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
Mi momento más productivo es la primera hora de la
mañana. Mi lugar, una habitación desde la que veo los tejados de Madrid.

Antes
de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la
inspiración?
Tengo algunas ideas esbozadas, pero no un plan
concreto. Me dejo llevar por mis intuiciones, por cómo se van desarrollando los
personajes. Así creo que descubro muchas más cosas.
¿Eres
una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas
tecnologías?
Tomo
notas a mano, pero el grueso de la escritura lo hago en el ordenador. Pero
tengo que imprimir cada poco tiempo para leer, corregir y anotar el texto que
voy creando. No es muy ecológico, pero no sé hacerlo de otra forma.
¿Cómo
es un día en la vida de una escritora como tú?
Nada
especial. Me tomo el trabajo de escritura como me tomaba mi trabajo en la
universidad: tengo un horario estricto que intento cumplir, pero también dedico
tiempo a las cosas que me gustan (disfrutar con mi pareja, cocinar, hacer
deporte, ver a amigos…).
¿Eres
aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?
Sí.
Me gusta mucho leer. Lo necesito, de hecho. Depende la temporada, leo más o
menos. Este verano, por ejemplo, he leído un libro cada dos o tres días.

¿Qué
tipo de literatura te gusta leer?
Pues
es muy variada. Siempre he leído mucho ensayo, en parte por mi formación
académica, pero también leo constantemente ficción. Me gusta el tipo de
literatura que me pone en contacto con la realidad y me hace verla de nuevas
maneras, que me sorprende, me incomoda o me hacer replantearme ideas
preconcebidas o prejuicios. Y esto puede ser por el tema que trata o por la
manera en que lo hace, o por los dos motivos.
¿Eres
lectora de libros de papel o también lees ebooks?
Leo
principalmente en papel. Me gusta tocar los libros, sobre todo si son ediciones
bien cuidadas, me gusta anotar los libros, marcarlos con papelitos de colores,
incluso abrazarlos un poquito cuando me conmueven (sí, una cursilería, pero qué
le vamos a hacer). En pantalla sólo leo artículos académicos.
¿Cuál
es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?
No
tengo autor/a favorito/a. Yo cambio como persona, como lectora. Y sería
demasiado restrictivo: el mundo literario es muy amplio y está surtido de gran
cantidad de voces maravillosas. Sí tengo autores de referencia que me han
acompañado durante muchos años. Mi amor por la literatura fue consecuencia de
leer a los grandes latinoamericanos del Boom: el Vargas Llosa de Conversación en la catedral, Juan Rulfo,
García Márquez (yo quería un amor como el de los tiempos del cólera), Cortázar
(también quise ser la Maga, claro). Un autor del que ya poca gente se acuerda
en España y que para mí fue esencial para vislumbrar el maravilloso potencial
del lenguaje literario fue Alejo Carpentier, sobre todo su Consagración de la primavera y el Concierto barroco. También me deslumbró la mexicana Rosario
Castellanos, con su feminismo brillante de Mujer
que sabe latín
o su ironía mordaz de El
eterno femenino
. Y después he desarrollado nuevas querencias, ya en el
mundo anglosajón: Philip Roth, Kurt Vonegut, Don Delillo, Margaret Atwood,
Cynthia Ozick, Roddy Doyle, y una autora irlandesa a la que acabo de descubrir
esta primavera: Eimear McBride (su obra «A girl is a half formed
thing» es brutal; creo que no se ha traducido todavía al español, pero
debería hacerlo alguien). Y por supuesto, también tengo mis autores/as
favoritos en España: no me pierdo una novedad de Marta Sanz, Sara Mesa, Luisgé
Martín, Antonio Orejudo, Iban Zaldua, Sergio del Molino, Ramón Saizarbitoria…
la lista es larga. Acabo de leer una obra maravillosa de Ixiar Rozas, beltzuria, y sé que lo siguiente que
saque, también lo leeré. Y latinoamericanos/as que sigo con muchísimo interés:
Fernanda Melchor, Gilmer Mesa, Juan Gabriel Vásquez, Juan Carlos Méndez
Guédez… ¿Cómo voy a tener un autor/a favorito/a?
¿Recuerdas
algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes
especial cariño?
Como
te he comentado, los recuerdos de mi infancia son poco fiables. Leía muchísimo
y normalmente libros que no eran apropiados para mi edad. Sé que leí a los
Cinco, pero enseguida me cansaron, también las aventuras de Puck (igualmente
repetitivas), o aquellos libritos de «Elige tu propia aventura». Pero
una de las primeras lecturas que recuerdo que me impactó de verdad fue El camino, de Miguel Delibes. Yo debía
tener la misma edad que Daniel el Mochuelo. No sé por qué me impactó tanto,
igual porque me sentía identificada con él. Después lo he vuelto a leer, varias
veces, y he visto en el libro un abismo de ternura y crueldad, en perfecto
equilibrio y magistralmente narrado. ¿Supe ver eso con diez o doce años? Lo
dudo, pero algo vi.

¿Qué
estás leyendo ahora?
Estoy
acabando «El duelo es esa cosa con alas» de Max Porter (traducción de
Milo Krmpotic; editorial Rata). Simplemente maravillosa.
¿Si
tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
Soy
incapaz de recomendar una sola novela. Pero ya que te acabo de mencionar la de
Porter, recomiendo esa. Una de las reflexionas más originales y conmovedoras
que he leído sobre el duelo. Y he leído muchas.
¿Qué
autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?
No
te sabría decir. Creo que todo lo que he leído y me ha conmovido o me ha hecho
reflexionar posiblemente me ha influido de alguna manera. Todos lo autores que
te cito habrán tenido algún poso en la forma en la que concibo la escritura,
pero seguro que hay mucho más. Algo de lo que no he hablado hasta ahora en esta
entrevista es toda la literatura testimonial que he leído y que me ha marcado
profundamente por el dolor que causa el conocimiento de experiencias extremas
de sufrimiento. Ahí tendría que mencionar todas las obras de Primo Levi, Charlotte
Delbo, Jean Améry, Elie Wiesel, Jorge Semprún que narraron su experiencia en
campos de concentración nazis. El testimonio latinoamericano de los 70, 80, 90
(Rigoberta Menchú, Domitila Barrios de Chungara, Nora Strejilevich…). Este
tipo de literatura también me ha acompañado durante muchos años y estoy segura
que de alguna manera está presente en mi escritura, aunque yo no te sepa decir
cómo.
¿Hay
algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna
vivencia, tus raíces…?
Pues
supongo que todo influye. Lo que pasa es que creo que los que escribimos no
pensamos en qué lo hace. A veces son los lectores y los críticos que lo
indican, pero las influencias son normalmente inconscientes. Yo pensaba que no
tenía ya raíces porque he vivido 18 años en EE.UU., pero mis amigos madrileños
bromean conmigo y me llaman «la vasca» y todo lo que escribo en los
últimos años tiene que ver con esas «raíces».
¿Tienes
más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?
Me
encanta cocinar. Y comer.
Hablemos
ahora sobre tu novela, Mejor la ausencia:
¿De
dónde surgió la idea de escribir esta novela?
Fue
a raíz de escribir mi ensayo sobre la violencia en Euskadi, El eco de los disparos. Pensé que
todavía tenía muchas cosas sobre las que pensar y escribir, pero elegí la
ficción porque me permitía indagar en un terreno desconocido, dar rienda suelta
a la imaginación a partir de un conocimiento que había adquirido al escribir
este ensayo. Y, bueno, le di rienda y acabó convirtiéndose en esta novela.
¿Cómo
te organizaste para escribirla?
Me
senté y empecé a escribir, disciplinadamente, siempre que podía, tenía tiempo y
un mínimo de ganas. Comencé en agosto de 2015 y terminé en diciembre de 2016.
¿Tiene
alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en
tu novela?
La
historia es pura ficción, pero está basada en un contexto específico, que es la
Euskadi de finales de los 70, 80, principios de los 90 y el año 2009. Es la
Euskadi de ETA, los GAL, la reconversión industrial de la margen izquierda, el
punk y la heroína. Años duros y violentos. También es la historia de una
familia en la que el abuso y la violencia hacia la mujer y los niños forma
parte de lo cotidiano. Algo, por desgracia, que sigue estando presente en
nuestra sociedad.
¿Qué
fue lo más complicado de la escritura de
Mejor
la ausencia?
La
novela comienza con la voz de la niña, cuando apenas tiene 5 años. Conseguir
esa voz y hacerla crecer, dándole coherencia y verosimilitud, hasta sus 35 años
fue todo un reto.

¿Tenías
claro desde el principio cómo escribirías la novela?
Ni
idea. De verdad. Me lancé a escribirla y fue aprendiendo con el proceso,
descubriendo a la niña, la adolescente y la mujer que narra la historia, a la
familia que la rodea, a sus amigas, su entorno… Todo un proceso con el que
sufrí y me divertí a partes iguales.

¿Cómo
fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?
Miedo
y curiosidad. Es mi primera novela y no sabía si iba a ser capaz de hacerlo.

¿Te
llevó mucho tiempo escribirla?
Como
te comentaba, comencé en agosto de 2015 y terminé en diciembre de 2016. Si
añado tiempo de revisiones, marzo de 2017. Así que un poco más de año y medio.
Para
los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector
debería elegirla?

Bueno,
el lector debe elegir lo que le dé la gana, pero si le interesa una historia
que tiene que ver con la violencia política y estructural en los años 80/90, no
sólo en Euskadi, también en el resto España, si le interesa las relaciones
familiares en un contexto de abuso, o le interesan personajes femeninos con
carácter, entonces igual le puede gustar la novela. No se me da muy bien eso de
vender el producto. Al final, los/as lectores/as eligen lo que les apetece y me
parece muy bien.

Y
ahora hablemos del futuro:
¿Estás
trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Sí,
estoy imaginando otra novela, pero no está ni siquiera en pañales, así que no
te puedo decir nada por ahora.
¿Qué
consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean
publicadas?
Pues
tampoco tengo muchos consejos, salvo escribir si eso es lo que quieren hacer.
Yo entré en Galaxia Gutenberg a través del ensayo y porque Joan Tarrida, el
editor,  apostó por él, a pesar de que
era una obra arriesgada. Nos fue bien y ahí sigo, pero reconozco que he tenido
mucha suerte y que soy una privilegiada.
Para
acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes
líneas son todas tuyas.
Si
habéis llegado hasta aquí es que sois lectores concienzudos, así que gracias y
que sigáis siéndolo.
Muchas
gracias, Edurne, y mucha suerte con Mejor
la ausencia
y tus proyectos presentes y futuros.
Gracias
a ti

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