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ENTREVISTA ESTEBAN MARTÍN, AUTOR DE REVOLUCIÓN (@Megustaleer)

¡Hola a todos!

Hoy quiero compartir con vosotros la entrevista que realicé hace muy poquito a Esteban Martín, autor de Rebelión, una novela que ha publicado hace unas semanas con Ediciones B.

Esta es su sinopsis:

La nueva novela de Esteban Martín nos sumerge en el siglo más revolucionario de la historia de Cataluña. En él coincidieron el primer levantamiento campesino triunfante en Europa, la irrupción de la imprenta y la guerra civil catalana que enfrentó a la monarquía contra la Generalitat y el Consell de Cent.

Martí Sarrovira, un bastardo que es dado en adopción y que desempeñará un papel importante en la guerra, y Guillermo de Maguncia, un impresor discípulo de Gutenberg que lleva a Barcelona el gran invento de la imprenta, son los protagonistas de esta emocionante historia. Personajes de carne y hueso que solo anhelan vivir en paz pero se ven obligados a padecer el día a día de un conflicto causado por la intransigencia y ambición de los señores.

Revolución es una gran novela sobre la lucha de los barceloneses, del poble menut, por conquistar el gobierno de la ciudad y, al mismo tiempo, un homenaje al poder de los libros para transformar el mundo.

Aquí podéis empezar a leerla.

Y esta es su entrevista:

Hola Esteban, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Esteban Martín?

Nací en Barcelona y he vivido durante veinte años en Tortosa. A los quince años entré a trabajar en una editorial; por aquella época estudiaba y trabajaba. Me licencié en Geografía e Historia. Fundé mi propia editorial, Littera, durante su corta vida publiqué obras de Böll, Buzzati, Neruda, Eduardo Halfon, entre otros autores. He publicado quince libros; literatura infantil y juvenil y libros para adultos. La clave Gaudí fue mi primer éxito.

¿Cuándo supiste que querías ser escritor?

Tenía ocho años, estaba enfermo y mi madre me regaló tres libros: La isla del tesoro, Robinsón Crusoe y Moby Dick. Fue de las mejores cosas que me han pasado jamás ¿No podría hacer yo algo así?, me pregunté cuando terminé La isla del tesoro. Sólo necesito un lápiz, un cuaderno y algo que contar. Y ese fue el principio.

¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

Lo primero que recuerdo fue una obra de teatro que he perdido. Era muy mala, tenía catorce años y, por aquel tiempo, acababa de leer Un enemigo del pueblo, de Ibsen, que me entusiasmó. Aún conservo ese libro, una adaptación de Arthur Miller en versión de Gómez Herrera. Siempre me han gustado esas historias: un personaje enfrentado a todos, a los grandes poderes; como el doctor Stockmann. Me gustan mucho tanto en cine como en literatura. Creo que a mi personaje de Revolución, Guillermo de Maguncia, le ocurre lo mismo.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?

Gracias al interés y al favor de los lectores, que espero no perder, me dedico a escribir.

¿Cómo te formaste como escritor?

Para mí fue fundamental el master de Guión Cinematográfico que cursé en la Autónoma. Tuve muy buenos profesores, José Luis Borau, Jean-Claude Carrière, entre otros; ellos me enseñaron a perfeccionar el sentido del ritmo, a crear buenas tramas y a dotar de volumen a los personajes.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

Siempre leo un poema en voz alta antes de empezar a trabajar. Ayer le tocó a Bartomeu Rosselló-Pòrcel, un gran poeta mallorquín. Leer un buen poema me pone en situación.

Además de eso, me gusta tener sobre la mesa lápices y bolígrafos Bic.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Al principio, cuando trabajaba en otras cosas, lo hacía todas las noches y los fines de semana. Ahora me levanto a las siete menos cuarto y, a las ocho, me pongo a escribir hasta las dos y media. Todos los días. Es la única manera de hacer un buen trabajo.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

La inspiración es muy importante, es ese fogonazo que no sabes de dónde viene y que te empieza a alumbrar el camino. Pero yo creo mucho más en la postinspiración, que es un estado lúcido de mantenerse en guardia, de utilizar tu parte racional para contemplar con ojo crítico cuanto quieres hacer y empezar a urdirlo paso a paso, lenta y reposadamente hasta levantar un mundo que se sostenga por la fuerza de la palabra, de unos buenos personajes y la potencia de una trama que te seduzca primero a ti y luego al posible lector que es, en definitiva, para quien escribes. La inspiración es buena, pero la postinpiración es mejor.

En cuanto a planificar: sí, por supuesto. Aunque la documentación histórica siempre tiene mucho que decir.

¿Eres un escritor de los que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Siempre escribo en un cuaderno, donde anoto posibles diálogos, capítulos, planifico una escaleta, desarrollo aspectos de los personajes, apunto momentos históricos claves para la trama; en fin, muchas cosas. Luego escribo al ordenador, lo imprimo, corrijo, reduzco, amplío. Cuando tengo una versión que me parece satisfactoria la vuelvo a imprimir y le quito entre cien y ciento cincuenta páginas.

¿Cómo es un día en la vida de un escritor como tú?

Muy normal; los escritores somos personas muy normales. Ya he dicho cómo funcionan mis mañanas, trabajando. Por la tarde leo, voy a conferencias, al cine, al teatro con mi mujer y con mis hijos. Por la noche siempre leo lo que he escrito esa mañana, planifico el trabajo del día siguiente y leo de nuevo.

¿Eres aficionado a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

Creo que ya he contestado esa pregunta. Leer es fundamental, no sólo para un escritor, sino para cualquier persona.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

Lees libros porque son esenciales, no porque sean novelas históricas o de cualquier otro género. Pero si nos atenemos a la novela histórica o de ambientación histórica, hay libros importantes en mi vida. Un libro magnífico, que leí con dieciocho años y que me pareció, ya digo, extraordinario, fue La verdad sobre el caso Savolta. ¡Qué pericia técnica! ¡Qué modo tan genial de organizar el material literario! ¡Qué buena historia! … Ya digo, con dieciocho años y con ese libro entre las manos: ¡Te entran unas ganas de escribir! Lo mismo me ocurrió con Guerra y paz, que me lo regalaron el día que cumplí doce años. ¿Y qué decir de Memorias de Adriano, Bomarzo, El conde Belisario, El nombre de la rosa, El club Dumas? El siglo de las luces, de Carpentier, con ese dominio musical de la lengua, es otro de mis libros esenciales.

¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?

En papel

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

¡Hay tantos y tan buenos! Albert Camus, Juan Marsé, Cortázar… los antes mencionados; ya digo, muchos.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

Sí, La isla del tesoro, porque fue el primero y me embarcó en una aventura extraordinaria – no digo sólo en la Española en busca de un tesoro (que también)-, sino en esa gran aventura y ese gran viaje que son los libros y, por supuesto, porque despertó en mí una vocación y el deseo de ser escritor.

¿Qué estás leyendo ahora?

Muchas cosas, siempre tengo sobre mi mesa varios libros a la vez. En este momento: La vuelta al mundo en 80 autores, de Xavi Ayén; Réquiem y otros escritos, de Anna Ajmátova; un libro de cuentos de James Salter; El pie de la letra, de Gil de Biedma; La épica del corazón, de Nélida Piñón (que aún no he empezado). Y dos relecturas: Vida privada, de Sagarra y Moby Dick. Como ve, de lo más variado.

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

¡Uf! ¡Hay tantas!. Quiero volver a leer El siglo de las luces. Sí, El siglo de las luces. Pero si mañana me pregunta, quizá le digo otra.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

El cine, sin duda. Pasé mi infancia en el cine y leyendo. En mi barrio había dos cines cuando era niño; de sesión continua. He pasado miles de horas en esos cines ya desaparecidos; soñando, viajando, viviendo otras vidas, emocionándome, que es para lo que se inventó el cine.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

Me gusta mucho el teatro. Hace dos años que he vuelto a Barcelona y voy al teatro con mucha frecuencia. He visto montajes maravillosos. ¿Ha visto usted a Lluis Homar como Ricardo III y Cyrano? ¿ A Pou como Sócrates y el capitán Acab? ¿A Pablo Derqui en el Calícula de Camus? ¡Están inmensos! ¡Qué grandes actores!

Ya te he hablado del cine. Una directora que me entusiasma es Isabel Coixet. De lo mejor que tenemos en cine.

Me gusta mucho la pintura. Cuando publiqué El pintor de sombras me apunté a la escuela de Arte de Tortosa; acudí dos tardes a la semana durante cinco años.

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?

Leer implica silencio, concentración y aislamiento. Eso es necesario para poder detenerse en las palabras, meditar sobre ellas y, sobre todo, confrontar el pensamiento de otro con el tuyo. Eso es muy difícil con las nuevas tecnologías que, aunque no quieras, siempre estás saltando de un lugar a otro. Pero, dicho esto, son maravillosas. Yo las uso mucho para entrar en las hemerotecas de periódicos centenarios; o en páginas como MDC(Memòria Digital de Catalunya), donde puedo consultar mapas, revistas, planos, fotografías o periódicos de 1795 ó 1808, del siglo pasado, etc. Internet tiene unos recursos extraordinarios.

Hablemos ahora sobre tu novela, Revolución:

¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Pensé que la guerra civil catalana del siglo quince bien merecía una novela. Comencé a leer sobre el tema y me resultó tan interesante que empezaron a surgir en mi mente personajes de ficción, grandes personajes a merced de los conflictos de la historia, padeciéndolos.

¿Cómo te organizaste para escribirla?

En una novela histórica lo importante es documentarse. En Revolución debía hacerlo en varios sentidos:

  • La guerra civil, que enfrentó a la nobleza entre sí, a padres contra hijos y entre hermanos y a las instituciones contra el rey Juan.
  • La lucha de los payeses de remensa por liberarse de los abusos señoriales.
  • La lucha del poble menut por tener voz y acceso en el Consejo de Ciento (la pugna entre La Biga y La Busca)
  • Cómo era la vida cotidiana en la Barcelona de aquel tiempo y sus instituciones políticas.
  • La introducción de la imprenta en la Corona de Aragón.
  • El material de ficción, las diferentes tramas argumentales pues no debemos olvidar que de lo que se trata es de construir una novela. Como creo haber dicho ya, la documentación histórica facilita la aparición de ideas, de personajes, de peripecias.
  • El tratamiento de los personajes, tanto reales como de ficción.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

La realidad es la de la propia historia y sus protagonistas, payeses de remensa y poble menut, vista a través de mis personajes de ficción.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Revolución?

Mi primera pretensión, y creo que la de cualquier escritor, es la de no aburrir, enganchar al lector y que tenga la sensación de vivir una travesía en el tiempo. Otro aspecto que me inquietaba muchísimo era el de la mentalidad de la época: ver el mundo como ellos lo vieron y reflejar la vida como ellos la vivieron. Eso es muy importante en una novela de estas características si queremos ser honestos con nosotros mismos y con el lector y no hacer ideología.

Otro problema importante: que los datos históricos no sepulten la acción y estén a su servicio. Estamos haciendo una novela y todo debe fluir como un río. De lo que se trata es de hacer visible aquel mundo y sus gentes y conmover al lector.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

También lleva su tiempo, pero llega un momento en que lo ves claro y todo empieza.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

Como ocurre siempre, como el inicio de una nueva aventura en la que tienes que ir bien pertrechado para coronarla satisfactoriamente.

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

Es un proceso largo; requiere documentación, urdir tramas interesantes, perfilar y dar volumen a los personajes. Cinco largos años

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?

El gran tema es la libertad, el anhelo de las mujeres y hombres por ser libres, por ser protagonistas y no objetos de la historia. Es el anhelo de justicia, de un orden social más justo. El espíritu rebelde mueve a mis personajes para mejorar sus vidas y el mundo en el cual viven y les enfrenta a un poder opresor que no quiere cambios de ningún tipo, ni en las vidas ni en la mentalidad de las personas. Eso es lo que motiva a Guillermo – el impresor alemán-, que introduce la imprenta en Barcelona; a Guerau y a su hermana – jóvenes remensas atados a la tierra-; a Ágata, la prostituta; a Martín, el bastardo nieto del barón de Rocatallada; a Elisenda, enamorada de dos hombres. En definitiva a los esclavos, payeses, comerciantes y tantos personajes del poble menut que soportan el peso de unas instituciones que les amordazan y esclavizan.

Hay en la novela un aspecto fundamental: las mujeres. Son ellas, mis personajes femeninos, las que en los momentos importantes de la trama encuentran las mejores soluciones y hacen que todo avance. Me gustan mucho Ágata, Elisenda, Frieda, Fedora; sobre todo Ágata.

Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?

Es el departamento de promoción de la editorial quien organiza el plan para dar a conocer la novela a los posibles lectores y yo, por supuesto, estoy encantado en hacer un buen trabajo en ese sentido. Además de los medios tradicionales, las redes sociales son fundamentales para la promoción.

Además me invitan a encuentros de novela histórica, a dar conferencias y a visitar colegios e institutos. Eso me encanta, el encuentro con los chicos y poder responder a sus preguntas sobre mis libros juveniles como El monstruo del lago Ness y El mago de Cracovia.

Y ahora hablemos del futuro:

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?

Sí, he empezado a documentarme sobre la vida de una mujer del siglo XII; una mujer importantísima en nuestra historia e injustamente olvidada.

Por otro lado he iniciado el borrador de una novela de humor que tiene un arranque absolutamente disparatado y muy divertido. Es una novela corta y un reto pues nunca he escrito nada parecido.

¿Cuáles son tus proyectos literarios para el 2018?

Trabajar en las historias que te he comentado.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Dando por supuesto que leen, que escriben todos los días y son críticos con aquello que hacen, que perseveren y no se dejen vencer por el desaliento. Los editores son gente avispada que buscan buenos escritores. Le pondré un ejemplo: mi novela El olvido, después de recorrer muchas editoriales, permaneció en un cajón durante veintidós años hasta que, en 2011, ganó un premio literario. Como decía Cela: quien resiste gana.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.Que lean Revolución; es una buena historia que no les defraudará.

Muchas gracias, Esteban, y mucha suerte con Revolución y tus otros proyectos presentes y futuros.

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