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ENTREVISTA A JOSEP CAPSIR, AUTOR DE LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA / ELS FILLS DE L’ATLÀNTIDA (@JCAPSIR @JavIsa23 @Grup62)

¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir con vosotros la entrevista que hace unos días realicé a Josep Capsir, un autor que si no conocéis aún, os recomiendo que no le sigáis la pista muy de cerca. Os dejo con su entrevista:
Hola Josep, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu
amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco
sobre ti. ¿Quién es Josep Capsir?

Alguien con muchas cosas que contar. Tengo como lema poner mi imaginación
a disposición de quien quiera leerme y mi misión es no defraudarle. En
definitiva, un lector satisfecho me aportará las tres R: repetirá, recomendará
y reseñará.


¿Cuándo supiste que querías ser escritor?
Podría decir que cuando era pequeño, pero supongo que era más un sueño
que un convencimiento. A esas edades, un día quieres ser escritor y al final
del verano piensas que serás futbolista y en Navidad que serás astronauta. Con
casi cuarenta años una persona me dijo que tenía aptitudes para serlo. Me
recomendó formarme y escribir cada vez más, mejorar la técnica y conseguir una
voz narrativa reconocible. He trabajado para cubrir todas las expectativas pero
serán los lectores quienes me pongan la nota. Por mi parte, creo estar
preparado para sentirme escritor.
¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?
Mi efervescencia literaria empezó a los diez años, a la vez que el gusto
por la lectura. Escribía una especie de diario personal muy poco veraz, de
hecho había más ficción que vivencias reales, quizás por eso dejé de escribirlo
al cabo de un año. Sin darme cuenta estaba novelando.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?
En absoluto, soy contable de día y escritor de noche. No obstante, no
tengo previsto vivir de la literatura, al menos a corto plazo. Ojalá me
equivoque, todo sea dicho.

¿Cómo te formaste como escritor?
Todo lo que he leído en mi vida ha hecho poso y me ha dado frescura para
narrar y desarrollar mi imaginación, pero solo con eso no se puede escribir una
buena historia. Como decía antes, es necesario adquirir una técnica formal para
que toda historia tenga una estructura equilibrada, con elementos de enganche y
giros argumentales para no caer en algo plano. Todo esto lo he aprendido en
talleres literarios y leyendo con ojos de aprendiz lo que antes leía por puro
divertimento.
¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?
No soy muy maniático ni sigo una liturgia determinada. Únicamente
necesito tener mis apuntes cerca y una conexión a Internet que me permita
consultar diccionarios y fuentes documentadas seleccionadas previamente. Lo que
sí que es cierto, es que solo me pongo a escribir si no tengo, como mínimo, una
hora para hacerlo.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
De día, a media tarde o de noche, no tengo muchas preferencias, aunque
con los años, eso de escribir hasta altas horas ya no va conmigo. Puedo
escribir en el portátil o en el ordenador de sobremesa, tumbado en una hamaca o
en mitad del comedor con el televisor a todo trapo y mi familia deambulando
arriba y abajo. La verdad, tengo una capacidad de abstracción que a veces me
sorprende. También te diré que los viernes suelen ser muy prolíficos, pero no
me preguntes el porqué…

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por
la inspiración?
Pues soy bastante metódico, antes de empezar a escribir construyo un
breve esquema que luego se convierte en un guión, después diseño a los
personajes principales y la ambientación histórica. Es entonces cuando empieza
el proceso de documentación, que, dependiendo de la novela, puede durar hasta
tres o cuatro meses.
A la hora de escribir no suelo salirme de las pautas de la estructura
preestablecida, aunque también dejo algunas líneas argumentales abiertas a la
improvisación. Para mí es muy importante tener claro el recorrido de la trama
en todo momento.

¿Eres un escritor de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas
tecnologías?
No escribo a mano ni la lista de la compra. Ya sé que es poco romántico,
pero es que llevo muchos años trabajando con ordenadores y tengo mucha soltura
con el teclado.
¿Cómo es un día en la vida de un escritor como tú?
Durante el proceso de escritura tengo a mis personajes metidos en la
cabeza. En cierto modo, los estoy criando hasta que llega el momento de
emanciparse, entiéndase por ello la palabra «FIN». En cierto modo son
los miembros de una especie de familia secreta. Al tener ya otras obras
publicadas, también me preocupo de mis hijos mayores y voy haciendo
«googleing» para saber cómo se van vendiendo y qué percepción tienen
los lectores.
¿Eres aficionado a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del
día?
Leo menos de lo que me gustaría, pero es que parte del tiempo que años
atrás dedicaba a la lectura ahora lo ocupa la escritura. Soy lector de vagón de
metro y de retrete, o sea, de leer pocas páginas de un tirón. Si me pides una
cifra, te diré que leo unos seis o siete libros al año, sin contar libros de
consulta que tengo que leerme para documentar mis novelas.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?
Me gustan los libros de aventuras, el thriller y la novela histórica. De
todos modos, siempre estoy abierto a otros géneros.
¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?
Leo en ambos formatos indistintamente. En casa o en la playa prefiero el
libro en papel, tiene su rollo… En cambio, en el día a día, si tengo un
trayecto largo en transporte público o si estoy en la sala de espera del médico
tiro del libro electrónico. Es más ligero y cómodo.

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?
Soy bastante picaflor y no me fijo demasiado en quién escribe. Si un
argumento me llama la atención caerá en mi saca. Admiro a la gente que recuerda
los nombres de todos los autores que lee. En eso soy bastante inútil y en el
cine me pasa algo parecido, soy muy malo para retener nombre y títulos. Puestos
a citar a autores que me ponen, me gusta el estilo Hemingway, la capacidad de
envolver una trama de Dan Brown y la elegancia de Maria Carme Roca. De pequeño
fui un «verniano» empedernido y siempre es bueno recomendar algo del
gran Julius.
¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por
qué le tienes especial cariño?
Más que un libro, una colección. Dediqué dos años de mi vida a leerme las
aventuras completas de Guillermo el proscrito de Enid Blyton. Si no recuerdo
mal fue un regalo de mi primera comunión, treinta y cinco libros de la misma
colección que me leí uno detrás de otro. Todavía están en mi casa amarilleando,
pero les tengo mucho cariño.
¿Qué estás leyendo ahora?
He vuelto a empezar El libro de las
almas
de Glenn Cooper. Lo empecé hace un par de veranos y extravié el
libro. Lo encontré hace poco y he vuelto a empezarlo desde el principio. Y en digital,
acabé uno hace un par de días pero no diré ni el título ni el autor porque me
decepcionó un poco.
¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
El viejo y el mar, quizás por lo sencilla y humana. La leí con catorce años y me impactó.
De hecho, escribí Las leyes de Hermógenes
como un tributo a esa novela y a la época en que descubrí esta gran historia.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritor?
Julio Verne, Alejandro Dumas y Emilio Salgari serían mis tres clásicos
preferidos, quizás porque me gusta el libro de aventuras. En cuanto a los
contemporáneos, sería injusto dejarme a alguien, porque son unos cuantos los
que me gustan. Aunque tenga muchos detractores, debo reconocer mi debilidad por
Dan Brown, y su manera de construir las tramas han sido fuente de inspiración.
¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el
cine, alguna vivencia, tus raíces…?
Cuando escribo suelo visualizar cinematográficamente las escenas que voy
creando; de hecho muchos de mis protagonistas están inspirados en papeles que
han interpretado grandes actores y actrices, de modo que el cine tienen un
papel muy importante en mi obra. Por otra parte, el que escribe suele ser
alguien con muchas cosas que decir y eso siempre va muy ligado a las vivencias,
a los complejos, a los miedos y a los traumas.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un
poco de ellas?
Pues la verdad, no tengo muchas aficiones. Las pocas que tengo, leer y
escribir, ya me ocupan gran parte de mi tiempo.

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías han cambiado al lector
actual? ¿Por qué?
Han cambiado los hábitos de lectura pero los lectores siguen siendo los
mismos. El lector en formato digital es más compulsivo a la hora de adquirir
sus lecturas y el precio tiene mucho que ver. Antes, cuando alguien compraba un
libro se lo leía entero y ahora se dejan muchos libros a medias o acaban
abandonados en la biblioteca del dispositivo electrónico. Campañas como el Kindle
Flash de Amazon o el Tagus Today de Casadellibro favorecen esa compra
compulsiva y casi irracional. En cambio el lector tradicional selecciona más
sus lecturas, es más fiel a sus autores de cabecera y sigue confiando en el
boca-oreja y en las recomendaciones del librero.
Hablemos ahora sobre tu novela, Los
hijos de la Atlántida
(que también tiene su versión en catalán, publicada
por Columna Edicions, como Els fills de
l’Atlàntida :
¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Fue un hecho casual, la verdad. Tenía otra novela en mente y estaba
pensando en cómo estructurarla, pero trasteando en Twitter me encontré con una
cita de Platón, de esas tantas que corren por la red, y recordé unos textos que
había leído en mi época de estudiante. Me vino a la cabeza el mito de La
Atlántida y a partir de aquí sucedieron un cúmulo de casualidades que me
impulsaron a escribir sobre ella.
¿Cómo te organizaste para escribirla?
La novela parte a partir de una hipótesis de Adolf Schulten, que
recientemente desarrolló el National Geographic en un documental titulado
Finding Atlantis. Schulten teorizó que la antigua Tartessos podría haber
florecido sobre lo que en su día había sido la mítica Atlántida. Esa era la
idea inicial para desarrollar la trama, solo necesitaba un hilo conductor entre
la mitología y la historia para integrarlo. En este sentido, estoy muy
satisfecho con el resultado, pero al final serán los lectores quienes valoren
el acierto de esa conexión entre lo mitológico y lo histórico. A ver…
¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas
explicando en tu novela?
La Atlántida es mitología y Tartessos entró en la historia casi por los
pelos. De éste último no se sabe con certeza cómo desapareció y lo poco que
conocemos de ese reino pre íbero es bastante difuso. Eso me permitía inyectar
ficción con total libertad. Nada es real, o quizás sí… Si consigo generar una
duda entre los lectores, habrá valido la pena escribir esta novela.
¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Los hijos de la Atlántida?
La novela histórica lleva consigo un componente de riesgo. Uno puede caer
fácilmente en el anacronismo lingüístico y es muy fácil perder el rigor
histórico si no está todo muy buen documentado. No obstante, lo que más me
preocupaba era no caer en un uso inadecuado del lenguaje. Y me explico… La
novela transcurre en el siglo VI a.C., es historia clásica y era muy complicado
encontrar una voz narrativa acorde a la distancia en el tiempo. Además, dotar a
los personajes de un lenguaje adecuado para su época también era un reto
complicado. También lo era la puesta en escena de los personajes, en esos
tiempos tenían pocos utensilios y la cotidianidad difiere tanto de la nuestra
que me las tuve que ingeniar para hacer creíbles a los personajes. En el fondo
no fue tan difícil, hace dos mil quinientos años, la gente sufría, amaba y
anhelaba igual que ahora, aunque sus miedos y sus deseos fuesen diferentes. O
quizás no…
¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

No. La estructura de la novela fue cambiando durante el proceso de
documentación y no tuve claro como transcurriría la historia hasta que encontré
el hilo conductor entre La Atlántida y Tartessos.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la
novela?
Siempre resulta emocionante el comienzo. Trato de ser elegante en el
primer párrafo, no en vano hay que seducir al lector desde las primeras líneas
y hay que ponerse estupendo para conseguirlo.
¿Te llevó mucho tiempo escribirla?
Un año y medio, contando la parte arquitectónica de la trama, el proceso
de documentación, escribirlo y corregirlo. No es una novela demasiado larga.
Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿Por qué el
lector debería elegirla?
A todo el mundo, en mayor o menor grado, le gustaría saber cuáles son los
orígenes de la humanidad y en la novela he tratado de plantear una hipótesis
plausible del origen de las civilizaciones. Además, el origen del concepto
religión está muy presente, de hecho, espero que mucha gente entienda quienes
eran los dioses. El que lea esta novela verá integrados en un marco histórico
conceptos mitológicos y ufológicos. Sí, ufológicos…
Pretendo que la gente reflexione a partir de las dudas existenciales de
los protagonistas y que saquen sus propias conclusiones. Alguno se sorprenderá
al descubrir que aquellos primeros hombres no pensaban de manera tan diferente
a la nuestra.

Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la
conozca?
Todo lo que mi imaginación, mi tiempo y mi bolsillo me permiten. Las
redes sociales son canales perfectos para la difusión pero trato de no caer en
el “spam” o la falta de originalidad. Un booktrailer es una buena herramienta
de difusión, así como los banners y los lemas publicitarios. De todos modos, al
final, el factor suerte tiene mucho que ver con el éxito. Yo trato de alimentar
a la suerte.

Y ahora hablemos del futuro:

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre
él?
Tengo una novela terminada en la nevera, reposándola un poco antes de
revisarla por última vez. A veces es necesario tomar distancia para ver en
perspectiva si lo que has escrito tiene todo aquello que me gusta ofrecer a los
lectores. Veremos cuánto tiempo la tengo en fresco.
Por otro lado, estoy estructurando otro proyecto que me gustaría empezar
a documentar este verano. Si armo bien la trama puede quedar algo muy chulo y
muy interesante.
¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas
sean publicadas?
Lo primero, algo muy obvio: que escribas por placer y disfrutando del
proceso. Y luego lo que se aprende con el tiempo. Hay que ser original, piensa
que todo ya está escrito pero hay que saber dar un giro de tuerca para
sorprender. Tener claro el final y estructurar mínimamente el argumento, lo
recomiendo encarecidamente. Piensa que improvisar forma parte del proceso
imaginativo, pero si estás empezando puedes perderte por el camino y es fácil
caer en inconsistencias argumentales. Recomiendo formarse, porque no todo es
una buena idea y escribir bien, es preciso que el lector no pierda la tensión
en ningún momento, que no pueda parar de leer y que al final quede satisfecho
con nuestro trabajo. ¿Alguien se fiaría de un arquitecto que construye una casa
sin planos, improvisando ladrillo tras ladrillo? Los talleres literarios te
pueden ayudar a aprender técnicas de escritura. Los estudios siempre son una
inversión, de verdad que lo recomiendo.
Un último consejo te daré: cree en ti pero trata de ser humilde al mismo
tiempo, sobre todo cuando empiezas. Puedes ser bueno, pero seguro que hay doscientos
mil autores mejores que tú y que yo.
Suerte con ello.
Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las
siguientes líneas son todas tuyas.
Ante todo, agradecerte a ti, el interés por mi obra y la simpatía y
atenciones que siempre has tenido conmigo. Ha sido un placer charlar contigo.
A mis leales lectores, agradecerles su apoyo constante y su entusiasmo,
porque son la gasolina que necesito para seguir tejiendo nuevas historias.
Y a los lectores que decidan descubrirme gracias a esta entrevista,
agradecerles la confianza y pedirles que me acompañen con su calor si consigo
seducirles. No soy quien para recomendar mi propia obra, solo soy el autor,
pero algo me dice que os va a gustar… Al menos he puesto todo el empeño en
ello.
Muchas gracias, Josep, y mucha suerte con Los hijos de la Atlántida y tus proyectos futuros.

4 Comments

  • Ana Belén

    Siempre me ha fascinado el tema de la Atlántida,… Es difícil desdibujar la línea entre la realidad y la mitología que encierra… Sin duda debe haber sido todo un reto para el autor documentarse y plasmar después en un libro esos conocimientos…
    No hace mucho vi un documental de National Geographic donde se estudia la teoría de que la Atlántida se halla justo debajo de lo que es ahora toda la zona de Doña Ana… Creo que son incógnitas que nunca sabremos con certeza…
    PD: Una gran lectura El viejo y el mar…
    😉

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