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ENTREVISTA MANUEL PINOMONTANO, AUTOR DE EL SECRETO DE LA TRITONA (@MPinomontano)

¡Hola a todos!

Hoy comparto con vosotros la entrevista que hice hace muy poquito a Manuel Pinomontano, quien acaba de publicar El secreto de la tritona con Ediciones B.

Esta es la sinopsis de la novela:

Gregoria es la capitana de un barco pirata. Tanto el rey Carlos III como el Papa han puesto precio a su cabeza.

Dese su navío en el Caribe, se dispone a narrar sus memorias a su nieta, quien está a punto de casarse con un virrey. Una prostituta y una condesa son otras de las mujeres de esta gran historia familiar que recorre los escenarios más fascinantes del siglo XVIII.

Aquí te dejo el enlace a las primeras páginas de El secreto de la tritona, y ahora te dejo con la entrevista:

Hola, Manuel, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es ManuelPinomontano?

Manuel Pinomontano es un novelista con muchas historias inéditas que contaros.

Publico ahora por primera vez El Secreto de la Tritona, una novela con Ediciones B, del grupo Penguin Random House, y tengo muchas otras empujando por publicarse. Espero que todas, a medida que vayan saliendo, las disfrutéis mucho, porque de eso se trata.

 

¿Cuándo supiste que querías ser escritor?

A los 14 años ya comencé a interesarme por la novela aunque no tenía claro que quería que fuese mi profesión, solamente sabía que me apasionaba tanto leer como escribir, luego quizá por miedo a enfrentarme a una vocación dura y a una incertidumbre profesional para la que no estaba listo escogí una carrera universitaria y una trayectoria profesional más convencional. Ya más maduro, 36 años, decidí tomar el toro por los cuernos y escucharme a mí mismo y a lo que quería de la vida.

¿Qué fue lo primero que escribiste?

De adolescente, una novela tipo thriller, se llamaba Némesis y la escribí en una máquina Olivetti Lettera 25, rodó de mano en mano entre amigos y familiares, se perdió y nunca la volví a ver hasta que mis primos la rescataron del baúl de los recuerdos, la escanearon, encuadernaron y me la regalaron por mi 50 cumpleaños. ¿A qué edad lo hiciste? A los 14 años

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?

Hoy día sí, pero trabajé durante muchos años en la City en Londres en las finanzas y escribía mis novelas los fines de semana y en tiempo libre, cualquier hueco que encontraba me ponía a escribir, hasta en aviones.

¿Cómo te formaste como escritor?

Aunque suene a lugar común, me formé en la vida. Un escritor tiene que vivir y tiene que sentir; si no lo que escribe está vacío y la literatura es un arte celoso, difícil de engañar, puedes escribir algo técnicamente perfecto pero sin vida. Creo que un buen escritor se tiene que nutrir y formar de la vida. Eso no quiere decir que fuese autodidacta. Académicamente empecé en México en el Taller Literario de Elena Poniatowska cuando estaba en San Ángel en la calle de Reforma, allí tuve maestros únicos como Vicente Quirarte, Rosa Nisán o Rosa Beltrán, después continué en el Taller Literario de Alicia Trueba con Adela Celorio donde he compartido y aprendido con compañeros escritores, y he tenido maestros a los que admiro mucho como Eusebio Rubalcaba, o Adriana Jiménez. Hemos aprendido unos de otros y eso es extraordinario, poder ser alumno y maestro a la vez de forma sencilla, sin pompa académica.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

Creo que no, aunque tengo muchas manías no las tengo para escribir. He escrito en el tren, en la playa, en un avión, en el cuarto de baño y hasta en el coche, cuando se me ocurre algo tengo que parar y escribirlo. Para mí escribir es como respirar, como una enfermedad que padezco a todas horas y en cualquier sitio. Pero si me preguntas mi lugar favorito, ese es en mi casa y siempre con mis perros cerca.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Mi biorritmo literario funciona mejor por la mañana, a las once de la mañana es mi mejor momento así que tengo que empezar antes de las nueve para que a las once ya esté produciendo, soy bastante disciplinado y cuando estoy en proceso creativo me levanto y cumplo con un horario estricto de trabajo, pero a pesar de todo soy noctámbulo y me gusta la noche y su silencio, así que algunas veces me doy el lujo de pasarme las noches escribiendo, viendo la luna, acompañado de mis tres perros.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

Aunque la inspiración es fundamental la novela histórica se debe planificar, hay que hacer escaletas congruentes, tablas cronológicas y planear bien la trama para no caer en errores históricos o en cuestiones de inverosimilitud, es un proceso minucioso y aun así se te pasan detalles y cometes errores que luego al revisar los detectas, yo creo que es una combinación de ambas cosas, la inspiración no sirve de nada si no hay una estructura que la apuntale, se queda en una simple fumada de porro o alucinación.

¿Eres un escritor de los que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Las nuevas tecnologías, definitivamente. Cuando empecé mi primera novela tuve que llevar a cabo toda mi investigación leyendo libros, subrayando renglones, poniendo distintos papeles adhesivos y notas señalando las páginas por colores, según fuera la naturaleza de la información, luego releerlo todo para hacer un resumen estructurado, imprimirlo y así tener un documento guía para -por ejemplo- tener claro en mi mente mientras escribía la novela como era el proceso judicial del Santo Oficio, o el horario de comidas en la China Imperial o de un convento de Dominicos, los vestidos usados en determinada época y tenerlo todo a mano, mantenía toda la información que guardaba en carpetas ordenadas. Tardé ocho años en escribirla por una obsesión mía con una investigación exhaustiva y fiel, quería tener en mi cabeza todo, incluso cosas que no iban a salir en la novela, pero es necesario. Ahora puedo tener la misma calidad de investigación con el libro en archivo Kindle, subrayo con el dedo y elijo el color que le pongo, le puedo agregar notas, y al final imprimo todo lo subrayado por categorías y ya tengo mi resumen y tardo menos de la mitad de tiempo, es más lo puedo hacer en el ipad mientras corro en el gimnasio. Además soy socio de varias bibliotecas virtuales online como la British Library y aunque me encanta tomar un libro o un diccionario etimológico entre las manos para escudriñar si una determinada palabra se usaba en la época en la que estoy escribiendo mi novela, esas consultas online ahorran muchísimo tiempo. De acuerdo que no tienen el mismo sexappeal que subirse a la escalera para bajar el tomo del diccionario de Corominas del anaquel, abrirlo bajo una lámpara y oler el papel, pero ahorra tiempo. Y además debo decir que hay algunos libros, especialmente de investigación, que no se han vuelto a imprimir por no haber demanda de ellos, y en cambio se pueden conseguir en archivo electrónico, eso es lo mejor, estuve buscando un ejemplar durante años sin éxito, era una obra académica de Sir Edmund Backhouse sobre la corte Manchú a fines de 1800 editado por la Universidad de Oxford, ya no existía porque ya no se editaba en papel por ser costoso, y ahora ya lo tengo en el Kinddle, lo leo, lo consulto, lo subrayo y hago resúmenes; no me digan que la tecnología no es buena.

¿Cómo es un día en la vida de una escritor como tú?

Disciplinada y sencilla, un desayuno fuerte, almuerzo simple y nada pesado para seguir lúcido, café a media tarde con alguna fruta o queso y en medio de todo eso no me levanto de la silla, enfrente del ordenador, si no es para buscar un libro o hacer alguna consulta relativa al tema, sobre las ocho y media de la tarde paro y hago ejercicio, voy al gimnasio, y si estoy muy presionado sigo escribiendo después, si no ya ceno y descanso.

¿Eres aficionado a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

Sí, lo soy, pero lamentablemente el trabajo de escritor solamente me permite leer sobre historia, investigación, y no literatura, sabes, siempre algo relativo a la novela o al proyecto que tenga en ese momento. Voy a un Taller de Lectura todos los lunes, una buena amiga es la organizadora y nos trae profesores muy buenos que nos proponen libros que luego comentamos, pero la verdad es que les fallo mucho porque muchas veces no tengo tiempo de leer los libros que nos mandan, no es suficiente con leer un rato en la cama.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

Bueno, cuando me hablan de tipos de literatura yo digo que literatura solo hay una, literatura es aquella obra escrita que impacta al lector interiormente. Y mientras sea así me gusta de todo, obviamente tengo una pasión por la novela histórica, pero ya sea thriller, novela negra, poesía o literatura erótica todo me gusta. También leo libros que yo no considero literatura, sobre todo de Antropología, Historia, Biografías, me fascinan los libros de Etología o comportamiento animal.

¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?

De los dos.

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

Tengo muchos, yo no creo en los autores sino en las obras, los autores podemos hacer obras magistrales y bodrios, porque somos humanos, de acuerdo que hay algunos con más obras magistrales que otros, pero hay que desmitificar al autor y en cambio aplaudir la obra como inspiración, como acierto. Me gustan El Viejo y el Mar de Hemingway, Ana Soror de Marguerite Yourcenar o también de ella una colección de ensayos El Tiempo Gran Escultor y -como no- Memorias de Adriano, Rispondimi de Susana Tamaro, Marcovaldo de Italo Calvino, Hasta no verte Jesús Mío de Elena Poniatowska, Incesto de Anaïs Nin, La Corte de los Ilusos de Rosa Beltrán, El Amor en los Tiempos del Cólera de García Márquez, la cual me parece una obra maestra; de las más actuales recomendaría Amores Tóxicos de María Esther Núñez una autora mexicana que ha ganado ya varios premios y es muy buena.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

El Conejo de Peluche de Margery Williams, es un cuento para niños aunque creo que también deberían leerlo los adultos, recuerdo que lo leía y no paraba de llorar, me hizo madurar, me hizo crecer, la literatura te hace crecer.

¿Qué estás leyendo ahora?

Sapiens de Noah Harari y la última de Laura Falcó, Amanecer de Hielo

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

Bueno si hay que recomendar me quedo con lo clásico, Trafalgar de Los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, o algo de la Pardo Bazán, quizá Los Pazos de Ulloa, me gustan los novelistas del XIX, sé que no están de moda ahora pero son la esencia de las grandes novelas, Tolstoi, Dostoievski, Flauvert, Madame Bovary es otra de mis favoritas. Si uno no se empapa antes de la novela del XIX no creo que pueda entender en profundidad la actual.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritor?

Supongo que clásico Teresa de Ávila, admiro la franqueza de sus escritos, la transparencia con la que escribe, también Flauvert, lo propositivo de su voz narrativa con Charles Bovary; contemporáneo Italo Calvino con Números en la Oscuridad de una elegancia simple, pero Marguerite Yourcenar es mi favorita. La Yourcenar para mi es única porque tiene la verosimilitud histórica combinada con una prosa impecable, y una vida interior que permea sus escritos. Pero decir que tengo influencia de ellos es mucho, me sentiría presuntuoso de afirmar algo así. Más bien los admiro y sobre todo los he disfrutado mucho al leerlos, son parte de mi vida, porque uno hace suyos los libros que lee.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

Todo, a uno le influye desde el lugar donde nace, su familia, sus vivencias, una película que le gustó, una novela, me encantó –por ejemplo- Memorias de África como película, a pesar de que leí la novela de Isak Dinesen, quizá por eso me guste tanto vivir en un país tropical y exótico como México, desde donde la seriedad y las preocupaciones grises de nuestra Europa se ven como de otro mundo, y he de decir que este país ha influido mucho en mi literatura porque ha influido en mi forma de ver la vida. Le debo mucho a México en términos literarios y en términos personales.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

Tengo muchas, me apasiona la vida. Me interesan muchas cosas y a lo largo de mi vida he disfrutado de muchas aficiones, pero hoy día mi tiempo libre me gusta dedicárselo a mis perros.

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?

Yo no creo que hayan cambiado al lector las tecnologías, lo han ayudado más bien. El lector ha cambiado porque han cambiado los tiempos, igual que cambiaron los lectores de la ilustración con respecto a los del Siglo de Oro, o los lectores de la literatura contemporánea con los de las grandes novelas del XIX. Las nuevas tecnologías han facilitado cosas, el nuevo estilo de vida de los millenials es no acumular objetos, ellos no quieren acumular libros, ni discos, ni ropa, como hacíamos nosotros, acumulan experiencias, lo compran todo en archivo electrónico, desechable, de usar y tirar, que no ocupa nada y si no les gusta lo borran y adiós, y eso no está ni bien ni mal, es simplemente la forma de vivir de hoy. Los admiro, me gustaría ser así, no acumular y vivir más libre en ese aspecto, pero me es imposible ya soy de otra generación, y me gustan mis libros en los libreros, poder tocarlos para que me transporten a otros lugares, a otras memorias. Pero en lo básico los nuevos lectores siguen leyendo, aunque sea en un kinddle y no en papel. La literatura es una droga y el que está enganchado a ella lee en lo que sea, en papel o en la pantalla de una Tablet.

Hablemos ahora sobre tu novela, El Secreto de la Tritona:

¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Bueno El Secreto de la Tritona no surge de una sola una idea, fueron muchas ideas, muchas ideas entrelazadas, algunas son historias que escuché transformadas, visité en Yucatán las Islas Alacranes, me enamoré de Cádiz, recordé cuando de joven navegaba, y comenzaron a brotar ideas. Es muy extraño explicarlo, creo que un escritor es un medium entre los personajes y la realidad, porque ellos están ahí, yo solo los develo y los pongo en el papel.

¿Cómo te organizaste para escribirla?

Con disciplina, como cuando estudias, buscando huecos hasta en las vacaciones.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

Una historia concreta en el personaje principal no, pero sí vivencias reales. Claro está que hay historias reales en la novela de situaciones y personajes históricos, como puede ser la expulsión de los Jesuitas del imperio español, la persecución de los gitanos por Ensenada, la cuestión de la esclavitud negra, la Bula Sublimi Dei o la de Guinea, las colonias de cimarrones en el Caribe y figuras históricas concretas.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de El Secreto de la Tritona?

Escribir es complicado porque luchas contra ti mismo para que solamente se vea al personaje y no al autor, eso es lo más complicado.

En la novela El Secreto de la Tritona, situada en el siglo XVIII, trato de justificar la voz narrativa y el tono en los llamados Escritos del Yo, este tipo de escritos, caracterizado por el llamado flujo de consciencia nace como un género definido, sobre todo, a partir de las Confesiones de Rousseau. He elegido precisamente esta forma para retratar la época porque es la forma original innovadora en la que se retrataba un personaje en el siglo de la Ilustración de forma característica. Tratando de hacer un texto libre de connotaciones decimonónicas y sobre todo desenfadado, la propia voz del personaje principal es un tanto escandalizadora, irreverente, a pesar de que tiene un aire anacronizante para que sea verosímil, a la vez salpicado de los detalles y el colorido de este tipo de escrito, del lenguaje dieciochesco y sobre todo del lenguaje popular de Andalucía y la Nueva España. Crear una ilusión donde el lector sienta que en realidad está ante un texto, en este caso un diario o unas cartas, originales de la época. Quise usar este género no solamente para darle la verosimilitud que marca la época e imbuirla de un valor histórico sutil, sino además porque me pareció el género más idóneo para tratar la intimidad femenina, los secretos de familia, para marcar la cercanía y complicidad entre las mujeres protagonistas.

Reivindico por otro lado un lenguaje al que creo, hasta ahora, se le ha dado poco valor literario en la novela actual y eso es difícil también: el español hablado en las colonias enriquecido con palabras de los dialectos indígenas y el andaluz popular del XVIII salpicado de matices exóticos coloniales de Filipinas y las Américas.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

Uno lo tiene claro, sí, pero luego los personajes te sorprenden y no quieren hacer lo que tu querías que hiciesen, o evolucionan de otra manera, porque están vivos, no son tus títeres, cuando eso sucede es un momento mágico que hace que sea fascinante escribir por el simple hecho de hacerlo.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

El primer momento generalmente es difícil porque no está todo definido, es como ir a un mercado a comprar los ingredientes para la cena que has decidido cocinar, no sabes si vas a encontrar lo necesario o si esos ingredientes van a ser de buena calidad y al final vas a tener que cambiar el menú, tienes una idea pero estás abierto a otras, eso es parte de la aventura.

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

Dos años.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?

Porque El Secreto de la Tritona es una aventura fascinante, contiene acción, intriga, amor transcurre entre culturas, épocas, lugares y situaciones muy especiales, con una gran fidelidad histórica de los acontecimientos del siglo XVIII, pero también es una aventura interior, y eso –para mí- es más importante, la evolución de una mujer atrayente, Gregoria Salazar, en su tiempo y lugar que le tocó vivir, y sobre todo porque uno no es el mismo antes de leerla que después, las buenas novelas transforman al lector.

Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?

Yo, hasta ahora, siempre pensé que el trabajo de escritor era un trabajo solitario y en una buena parte lo es, pero el trabajo del escritor hoy día no es solamente escribir, esa es la primera parte, luego hay un trabajo en equipo con el agente literario, los editores, los correctores, los de diseño gráfico y ahí yo me dejo guiar por ellos que son los profesionales en ese campo. Ha sido muy enriquecedor para mí descubrir toda esta parte con mi primera novela publicada y les agradezco mucho a todo el equipo editorial en el que incluyo a mi agente literario Déborah Albardonedo, a la editora Lucía Luengo y a Isabel Bou por su esfuerzo y profesionalismo, todo lo que me han enseñado, su paciencia conmigo que soy novato, y el trabajo que han realizado para que a los lectores les llegue un producto impecable, de primera.

Y ahora hablemos del futuro:

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?

Sí, tengo varios a la vez, una de ellas es una historia en China en 1900 con el marco histórico de la rebelión de los Boxers.

¿Cuáles son tus proyectos literarios para el 2018?

Aunque sigo trabajando en tres obras a la vez que casi están terminadas, me enfocaré solamente en una de ellas para finalizarla en el 2018. Aún no he decidido cual.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Es muy difícil, a mí no me gusta aconsejar a nadie, no me siento con esa fuerza moral, yo creo que cada uno debe mirar en su interior siempre. Escuchar la voz interior, ser valiente y ponerle corazón a lo que uno escribe. Yo le diría que no olvidaran el alma de la obra escrita, que aunque el proceso literario es un proceso intelectual, sin alma no es literatura. Les diría a los escritores nóveles como dice el título de la novela de Susana Tamaro: que vayan Donde el corazón les lleve.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Los lectores son parte de la novela porque cada uno de ellos, al leerla, la hace suya. Eso para mí es lo más emocionante del proceso de creación literaria, yo creo que una obra está incompleta si otro no la ha hecho suya. Cada persona que la lea verá algo distinto, la sentirá de forma diferente.

A los lectores les agradezco mucho que me lean, sin ellos mi trabajo estaría incompleto.

Muchas gracias, Manuel, y mucha suerte con El Secreto de la Tritona y tus otros proyectos presentes y futuros.

Al contrario, Inma, muchas gracias a ti por darme esta oportunidad de hablar sobre mi trabajo. Es un privilegio. Gracias.

 

One Comment

  • Miguel S. Martín

    Muchas gracias por la entrevista. Me encanta la novela histórica de aventuras, y ésta es una a tener muy en cuenta. El autor me parece un tipo muy formado y eso es garantía de calidad para este tipo de novelas.

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