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ENTREVISTA A ÓSCAR ROJO, AUTOR DE EL PUENTE DE LOS TESOROS (@megustaleer )

¡Hola a todos!
Hace unos días entrevisté a Óscar Rojo, autor de El puente de los tesoros, una novela publicada hace muy poquito por Ediciones B. Aquí os dejo su sinopsis:

Cuando uno sube por la calle Segovia desde el sur, el paisaje queda completamente dominado por el imponente viaducto que pasa por encima de ella. Apenas una semana después de su inauguración, en 1875, los periódicos daban la noticia del primer suicidio y, ocho días más tarde, del segundo. Serían los primeros de una larga lista que iría forjando la triste leyenda del viaducto como destino por excelencia para los madrileños que elegían poner fin a su vida.
Por eso, pocos meses después de la inauguración, se promovió la colocación de más faroles para iluminarlo mejor -también por la presencia en las cercanías, según se decía, de gente de malvivir-, y se planteó la posibilidad de elevar la altura de las barandillas para disuadir a los suicidas. Cuando los diez nuevos faroles se inauguraron, uno de los periódicos satíricos de la época lo justificaba «porque el municipio opina, muy fundadamente, que los suicidas deben ir al otro mundo alumbrados».
Este es el escenario de la nueva novela de Óscar Rojo, quien nos propone un viaje de aprendizaje y madurez por parte de Martín y Marga, dos hermanos que tras la muerte de su madre llegan a Madrid y encuentran cobijo en el submundo del viaducto de Segovia.
Mientras los hermanos se van adaptando a la dureza de su nueva realidad, conoceremos las historias de sus compañeros en este viaje. Pero un día Martín desaparece, y Marga no parará hasta encontrarlo. El resultado es una obra dotada de un realismo periodístico con toques literarios, que arroja una mirada honesta sobre el Madrid de los ochenta.

Y ahora os dejo con la entrevista: 

Hola Óscar, antes de
comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar
con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Óscar Rojo?

La
mayor parte de mi vida profesional la he desarrollado como creativo
publicitario, ya sabes ideando spots de televisión, redactando anuncios de
prensa y, en general, escribiendo para que las empresas vendan sus productos
más y mejor.

Hace
cinco años decidí cambiar la publicidad por el cine. Desde entonces he dirigido
un par de largometrajes, escrito algunos guiones y trabajado como actor de
reparto sobre todo en series de televisión.
¿Cuándo supiste que querías
ser escritor?
Desde
niño siempre he tenido claro que quería trabajar en algo relacionado con el
mundo de la imaginación y de la creatividad. Quizás esto tenga que ver con el
hecho de que mi padre trabajara en un cine de barrio -de esos de pases de dos
películas en sesión continua- y yo desde muy pequeño me fuera con él a devorar
westerns espagueti, pelis de Bruce Lee, de Paul 
Naschy, de Manolo Escobar… incluso algunas de Pajares y Esteso no
demasiado recomendadas para menores. Puede que todo ese caudal de imágenes en
la mente de un niño  estimulara mi
imaginación y sentara los cimientos de los trabajos que iba a desarrollar de
adulto. Inventar anuncios de publicidad, hacer cine, ser actor o escribir son
cosas que están directamente relacionadas con mi objetivo laboral.
¿Qué fue lo primero que
escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?
Hace
unos 20 años escribí un par de novelas que yo mismo edité. Fueron dos historias
escritas de forma apresurada que de haberlas escrito hoy en día me lo hubiera
tomado con mucha más calma. Pero en aquel momento tenía la necesidad y las
ganas.
¿Tiene tu vida profesional
relación directa con tu faceta como escritor?
Hasta
hace cinco años he trabajado como creativo especializado en redacción
publicitaria. Si hablamos en números podría decir que, entre unas cosas y
otras, he dedicado casi 30 años de mi vida a juntar letras, componer con ellas
palabras y ordenar estas en párrafos para crear mensajes motivadores que
lleguen a cientos de miles de personas -a veces a millones- y convencerlas para
compren un producto o suscriban un servicio.
¿Cómo te formaste como
escritor?
A
lo largo de mi trayectoria de creativo publicitario he tenido la oportunidad -y
la gran suerte- de asistir a multitud de cursos y seminarios donde aprendí a
utilizar la palabra escrita con el objetivo de motivar, convencer, incitar a la
acción y provocar emociones. En publicidad aprendí a utilizar un lenguaje
sencillo,  directo y sin artificios para
llegar sin recovecos al mayor número posible de personas. Este es precisamente
el estilo que trato de imprimir en mis novelas.
¿Tienes alguna manía al
ponerte a escribir?
Sí.
No puedo trabajar sin café y una gran idea. Sin una gran idea original y
universal que sustente la historia, ni me planteo empezar a escribir. De hecho
le dedico una intensidad y un tiempo enfermizos a seleccionar la idea central
de la novela.
¿Prefieres algún lugar o
momento a lo largo del día para escribir?
En
mi casa, en mi despacho. En general y salvo imprevistos, comienzo a escribir
cada día a las nueve de la mañana y termino a las seis de la tarde, con un par de
horas entre medias para comer. Prácticamente como una jornada laboral.
Antes de iniciar una novela,
¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?
Ambas
cosas. Una vez que he logrado dar con esa gran idea original y universal con la
que me siento cómodo, empleo una gran cantidad de tiempo en la planificación.
Esto es determinar cuál será la trama principal, sus arcos narrativos y sus
puntos de inflexión, crear los personajes principales, esbozar las tramas
paralelas que interfieren con la trama principal y, por último,  elaborar un argumento pormenorizado. Con esto
ya me pongo a escribir pero con la mente siempre abierta a la inspiración. En
mi opinión planificación e inspiración han de ir de la mano ya que la segunda
tira de la primera llevando muchas veces la historia a lugares inesperados con
los que el escritor en un principio ni siquiera contaba. Esto es para mí lo más
maravilloso que tiene escribir un libro.
¿Eres un escritor de los que
escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?
Si
buscas en Google “Las personas que peor escriben a mano del mundo”, seguro que
mi nombre saldrá entre los cinco primeros. Soy una de las personas que peor
letra tiene, es mi maldición. De hecho podría haber sido un gran médico
prescriptor de recetas ilegibles. Sin un ordenador conectado a Internet no
puedo trabajar.
¿Cómo es un día en la vida
de un escritor como tú?
Un
día normal me levanto a las siete de la mañana, desayuno viendo la redifusión
de “El chiringuito de jugones”, preparo el desayuno a mi mujer y a mi hijo
pequeño -8 años-. Mientras ellos desayunan yo corro media hora en cinta, me
ducho y luego me encierro en mi despacho a escribir. A las seis, cuando mi hijo
regresa del colegio, paso la tarde con él, le reviso los deberes, jugamos a la
Play, a la Switch o a las peleas -esto último ya me pilla un poco mayor-. Antes
de acostarme leo un libro, veo una peli o un capítulo o dos de alguna serie.
¿Eres aficionado a la
lectura? ¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?
Soy
aficionado a la literatura y le dedico tiempo a leer. El problema está que
entre lo que le dedico a escribir y a mi familia no me queda demasiado tiempo
para la lectura. Leo una media de un libro al mes.
¿Qué tipo de literatura te
gusta leer?
De
todo pero me tiran la intriga, el terror, el misterio…
¿Eres lector de libros de
papel o también lees ebooks?
De
papel. En ocasiones leo ebooks.
¿Cuál es tu autor favorito?
¿Nos podrías recomendar una obra de él?
Uf!
Difícil. De fuera, Dan Simmons y “La canción de
Kali”, Stephen King y “Apocalipsis”,  Dan
Brown y “El código Da Vinci… De dentro, Javier Sierra y
“El ángel perdido”, Carlos Ruíz Zafón y “La sombra del viento”…

¿Recuerdas algún libro de tu
infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?
“El
guardián en el centeno” porque me pareció una obra reveladora y porque de
alguna forma sentí una fuerte empatía con el protagonista Holden Caulfield.
“El
Señor de los Anillos” porque me descubrió mundos y aventuras en las que solía
perderme en sueños.
¿Qué estás leyendo ahora?
“Eva”
de Arturo Pérez-Reverte.
¿Si tuvieras que recomendar
una novela cuál sería?
“Los
vampiros de la mente” de Dan Simmons y “Memorias de una Geisha” de Arthur
Golden.
¿Qué autores clásicos y
contemporáneos te han influenciado como escritor?
Me
parecen prodigiosos “Crimen y Castigo” de Dostoievski, “El Señor de los
Anillos” de Tolkien y “Cien años de soledad” de García Márquez. Y en otro orden
de cosas creo que “Apocalipsis” de Stephen King es una gran obra.
¿Hay algo que haya influido
en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?
Sin
lugar a dudas el cine que prácticamente he mamado desde mi infancia. En este
sentido, mi estilo de escritura bien podría definirse como un estilo visual. Y
por supuesto también la publicidad.
¿Tienes más aficiones además
de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?
El
cine, del que ya te he comentado antes, comics y videojuegos. Crecí leyendo
tebeos de la Marvel, Spiderman, El Capitán América, Thor… y todo eso. Es una
afición que he mantenido hasta hoy. Tengo una magnífica colección de comics en
mis estanterías.
La
afición a los videojuegos me vino porque uno de mis clientes en publicidad era
NINTENDO. Tuve que empaparme de sus juegos, pasármelos una y otra vez, probar
los juegos de la competencia… Y al final me enganché como un “gamer” más.
¿Crees que Internet y las
nuevas tecnologías han cambiado al lector actual? ¿Por qué?
Internet
y las nuevas tecnologías lo han cambiado todo para bien y para mal. No nos olvidemos
que la piratería en Internet no solo hace daño a la música, al cine y a las
series de televisión, también se lo hace al mundo de la literatura. Cada vez
más. En el caso de los libros cualquiera que se lo proponga puede conseguir un
ebook y leerlo en su Tablet habiendo pagado su precio o sin pagarlo.
Independientemente
de esto Internet y las nuevas tecnologías, por su inmediatez, han contribuido a
expandir el negocio y hacerlo aún más universal.  Hoy en día ya no es necesario salir a la
calle, coger el transporte hasta la librería o el centro comercial más cercano,
rebuscar en sus estanterías para localizar una novela o descubrir que está
agotada y volver a casa ¡Tres horas! Ahora esto es tan sencillo como encender
el ordenador, conectarse a Internet, buscar la novela en Google, pagar su
precio de forma segura y descargártela al momento sin riesgo de que se agote.
¡Cinco minutos!
Hablemos ahora sobre tu
novela, El puente de los tesoros:
¿De dónde surgió la idea de
escribir esta novela?


Hay
dos ideas que caminan juntas en El puente
de los tesoros
. La primera de ellas está relacionada con esa etapa crucial
en nuestras vidas en la que somos tremendamente vulnerables y en la que
nuestras vivencias nos van a marcar para siempre. Esa etapa es la adolescencia,
una edad en la que comenzamos a ser conscientes de la importancia del mundo y
de las personas que nos rodean. Esta primera idea surge cuando me hago la
siguiente pregunta: ¿Cómo actuarían un par de hermanos adolescentes -15 y 12
años- a los que de repente la vida les “cierra todas las puertas”? Y la segunda
idea está relacionada con otras dos preguntas que siempre me he hecho: ¿Cómo
era un mendigo antes de caer en la indigencia? ¿Qué circunstancias han hecho
que acabe pidiendo limosna en las calles?
¿Cómo te organizaste para
escribirla?
En
el caso de El puente de los tesoros
primero ha habido una doble labor de investigación. Por un lado todo lo que
rodea al viaducto de la calle Bailén de Madrid y su negra leyenda de suicidios. Y por otro lado han estado las
indagaciones que he tenido que hacer sobre la indigencia en las grandes
ciudades, las mafias que rodean a los mendigos y el desconocido negocio que se
mueve en torno a la mendicidad. Después desarrollé un argumento que mezclara la
realidad con la ficción y que, en este caso, giraba alrededor de los numerosos
personajes que aparecen en la novela y no al contrario.
¿Tiene alguna historia real
detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?
Conocí
a un indigente en los años 80, época en la que se desarrolla la novela, que
pedía limosna en la calle Santa Engracia de Madrid. Era un hombre que se aseaba
en una fuente cercana y que se preocupaba de tener siempre un buen aspecto,
algo que entonces me llamó la atención. Este hombre era un extraordinario
mecánico de coches, casado y con dos hijos, quien por una serie de
desafortunadas circunstancias se vio abocado a la mendicidad.
Algunos
de los personajes de El puente de los
tesoros
tienen historias como las de este mecánico de coches. Es decir han
sido personas con sus trabajos, sus familias, su comodidad y sus amigos, pero a
quienes la vida les ha puesto trampas que no han podido superar y que han hecho
que acabaran pidiendo limosna en las calles y viviendo debajo de un puente,
debajo de El puente de los tesoros,
el viaducto de la calle Bailén, el puente de los suicidios.
¿Qué fue lo más complicado
de la escritura de El puente de los
tesoros
?
Mantener
la distancia como narrador con los hechos que se narran. Lo que se cuenta en El puente de los tesoros es a veces tan
terrible que requería por mi parte de una cierta lejanía que permitiera seguir
la lectura con interés sin dejarse atrapar por la crueldad de los
acontecimientos que acontecen. Esta postura permite a su vez dotar de un máximo
de credibilidad a la novela.
¿Tenías claro desde el
principio cómo escribirías la novela?
Sí.
El puente de los tesoros es una
historia que tenía dentro de mí desde hacía años que me quemaba por dentro y
que tenía que sacarla afuera. Es una novela escrita con la cabeza pero desde las entrañas de la
que me siento especialmente orgulloso. Quería huir del tono brutal y salvaje que tal vez demanden los
hechos que se narran con un discurso tierno y entrañable que hiciera al lector
centrarse más en el fondo que en la forma.
¿Cómo fue ese momento de
ponerte a escribir la primera frase de la novela?
Un
momento lleno de pánico y de dudas, ¡jajajaja! Enfrentarse al papel en blanco o
al documento vacío de Word es la peor experiencia para un escritor. De hecho yo
soy de los que pienso que los primeros párrafos de una novela son esenciales
para capturar la atención del lector. Así que escribí el comienzo de El puente de los tesoros unas cincuenta
veces, literal, hasta que di con el adecuado, el que me aseguraba que el futuro
lector al leerlo pensaría, “Aquí hay una historia que me interesa de verdad.”.
¿Te llevó mucho tiempo
escribirla?
En
planificar y escribir la novela empleé algo más de un año, que unido al tiempo
de investigación  se prolongaría a cerca
de los dos años.
Para los que no conocen tu
novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?
Les
diría que El puente de los tesoros es
una novela reveladora que cuenta una historia sorprendente y que presenta a unos
personajes únicos y originales. No solo la van a disfrutar, posiblemente
también cambiará su forma de ver las cosas. Aunque, ¡una advertencia!…  una vez que empiecen con la primera página  no
podrán dejar de leer hasta el final.
Respecto a la promoción de
tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?
Supongo
que lo mismo que todos: boca a boca, amigos, redes sociales…
Y ahora hablemos del futuro:
¿Estás trabajando en algún
nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
De
momento estoy centrado en El puente de
los tesoros
y en lo que suceda tras su publicación.
¿Cuáles son tus proyectos
literarios para el 2018?
Le
estoy dando vueltas a alguna idea que espero que cuaje muy pronto.
¿Qué consejos darías a los
escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?
Que
escriban, no importa la idea, pero que la escriban. Que no se desmoralicen,
escribir una novela lleva tiempo, esfuerzo y capacidad de sacrificio que suplirán
con pasión e ilusión. Que no se conformen con la primera versión, ni con la
segunda, ni con la tercera… Para una novela de 300 páginas tendrán que escribir
al menos 2.000. Que no olviden que hay muchas maneras de contar una misma
historia y todas ellas buenas, pero solo hay una válida para quien empieza y es
aquella que define un estilo propio e indiscutible.
Para acabar, si quieres
decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas
tuyas.
¡Jajajaja!
No, no digo más. Creo que ya he dicho suficiente.
Muchas gracias, Óscar, y
mucha suerte con El puente de los tesoros
y tus otros proyectos presentes y futuros.

One Comment

  • Maribel (Vanedis)

    Gracias por la entrevista!!
    Me resulta siempre curioso saber si los escritores escriben de su puño y letra las historias que bullen en su mente, o bien utilizan un teclado qwerty para ello, así que has saciado mi curiosidad con tu pregunta, jaja!
    Se nota que el autor ha hecho muy suya la novela, el hecho de que a veces se implique demasiado con los sentimientos de sus protagonistas, es prueba de ello.
    Le deseo mucho éxito y ojalá pueda leer esta historia en un futuro, aunque espero no sufrir mucho con ella, jaja!
    Besos!

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