ENTREVISTA A PILAR MUÑOZ ÁLAMO DE UN CAFÉ A LAS SEIS

¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir con vosotros la entrevista que hice hace unos días a Pilar Muñoz, autora que hace unas semanas publicó su novela: Un café a las seis. Yo la leí poco después de que saliera a la venta y fue una lectura que me encantó y que desde aquí os recomiendo.
Os dejo con la entrevista: 
Hola, Pilar,
antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por
colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es
Pilar Muñoz Álamo
?

Y
yo, antes de contestarte, quiero decirte que es un placer estar aquí J.
Gracias por tu invitación.
Pilar
Muñoz es una mujer inquieta, activa y soñadora que, además de ejercer funciones
de madre, ama de casa y profesionales, se dedica a leer y a plasmar en un
papel, en forma de letras de ficción, aquello que ve, observa, piensa, sueña,
inventa y vive a través de sí misma y de los demás, procurando construir
historias que no solo entretengan, sino que sean capaces de remover al lector y
hacerlo reaccionar. 
¿Cuándo
supiste que querías ser escritora?


Nunca
supe que quería ser escritora, por lo que nunca me lo propuse. Comencé a
escribir cuentos de pequeña y después continué con los poemas propios de la
adolescencia, reflexiones personales en torno a la vida, a la sociedad…,
relatos cortos e incluso un par de novelas alrededor de los 17 o 18 años. Siempre
he estado escribiendo, pero a título personal, sin esperar que en la madurez
una casualidad tras otra, una circunstancia tras otra, terminaran llevándome a
donde ahora estoy.
¿Qué
fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

Cuentos
infantiles, a los ocho años. Es lo primero que recuerdo. Los ilustraba e
incluso les hacía la portada y contraportada en cartulina con el título y
dibujos de colores, encuadernándolos con grapas. Ya aventuraba lo que sería la
autoedición futura sin yo saberlo, ja, ja, ja.
¿Tiene
tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?


No,
no tiene nada que ver. Me muevo en el mundo de la administración estatal, donde
los temas jurídicos y el Derecho tienen el máximo protagonismo, no hay nada
literario ni de ficción en él, lamentablemente.
¿Cómo
te formaste como escritora?


Creo
que el proceso de formación como escritor (o escritora) no termina nunca,
siempre quedan cosas por aprender, y yo estoy en plena fase de aprendizaje.
Pero te diré que todos los conocimientos que pueda haber adquirido hasta ahora provienen,
fundamentalmente, de leer, analizar, investigar, contrastar opiniones y puntos
de vista con otros escritores y, sobre todo, practicar, corregir y reescribir.
¿Tienes
alguna manía al ponerte a escribir?


No,
mi vida personal no me permite seguir rutinas para escribir y, por ende,
tampoco me permite el lujo de tener manías. Soy camaleónica; me adapto al
tiempo, al espacio, al lugar, a los medios, hasta a los ruidos para poder
escribir. Lo único que sí procuro es usar unos buenos auriculares con música
para evadirme y entrar en situación, pero no considero que sea una manía, sino
una cuestión práctica. 
¿Prefieres
algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?


Si
puedo elegir, prefiero la noche. El lugar me da igual.
Antes
de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la
inspiración?


La
planifico. La inspiración la dejo para el desarrollo de cada escena, pero los
hilos argumentales y la estructura de la novela los trazo de antemano, sé de
principio a fin lo que va a pasar y, casi siempre, hasta cómo. Y si en algún
momento, a lo largo de la misma, veo que los acontecimientos o los personajes
me plantan cara y se me desmadran, paro y vuelvo a reestructurarlo todo antes
de seguir. 

¿Eres
una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas
tecnologías?


Soy
práctica, valoro mucho las ventajas de las nuevas tecnologías y las aprovecho.
A mano solo escribo notas.
¿Cómo
es un día en la vida de una escritora como tú?


Milimetrado,
supongo que como el de muchas mujeres trabajadoras y madres de familia con
hijos adolescentes de este país. Mi rutina diaria comienza con un madrugón y
continúa con un trabajo de ocho horas en horario de mañana, al que sigue una
tarde en la que intento acoplar todas las tareas domésticas habituales y las
relacionadas con las actividades (y necesidades) de mis hijos y demás familia.
Y todo eso lo compagino con la búsqueda incesante de huecos “temporales” en los
que encajar las letras en sus dos vertientes: lectura y escritura. Pero esto
último no siempre lo consigo, ja, ja.
¿Eres
aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?


Soy
muy aficionada a la lectura, no solo porque me gusta, sino porque considero que
para aprender a escribir bien hay que leer. Pero como he dicho antes, el tiempo
me viene tan corto que no puedo dedicarle todo el tiempo que quisiera.

¿Qué
tipo de literatura te gusta leer?


El
mismo que escribo, intimista, realista, reflexiva, emotiva, que me sacuda, que
me estimule, que me haga pensar. Pero también leo otro tipo de géneros, aunque
no sea de una forma tan frecuente.
¿Eres
lectora de libros de papel o también lees ebooks?


De
los dos, los voy alternando.

¿Cuál
es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?


No
tengo un solo autor favorito, pero si tengo que nombrar solo uno diré que
Víctor del Árbol, por su capacidad para desnudar, desgranar y exponer el alma
de sus personajes con sus virtudes y sus miserias, aunque algunas de sus
historias resulten un poco crudas. De él, me quedo con “Un millón de gotas”.


¿Recuerdas
algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes
especial cariño?


“Edad
prohibida” de Torcuato Luca de Tena. Más que de mi infancia, fue de mi
adolescencia. Esa novela marcó mi paso de una etapa a otra a nivel de lectura y
me impactó la forma en que me sentí identificada con muchos detalles de la
historia que contaba y de sus personajes.

¿Qué
estás leyendo ahora?
“Patria”,
de Fernando Aramburu.
¿Si
tuvieras que recomendar una novela cuál sería?


Imposible
limitarme a una, son muchas las que se me vienen a la mente por diferentes
razones. Decantarme por una u otra dependería de la persona a la que fuera
dirigida mi recomendación.

¿Qué
autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?


En
la juventud, para escribir relatos, Hitchcock. Ahora, en la madurez, creo que
ninguno, o al menos no tengo conciencia de ello. No tengo un referente claro al
que pretenda imitar, ni en cuanto a la temática ni a la forma de hacerlo.
Observo y analizo para captar aspectos formales de unos y otros, pero cuando me
siento a escribir, fluye un estilo propio que me cuesta asemejar con alguien.
¿Hay
algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna
vivencia, tus raíces…?

Sí,
mi pasión por la Psicología, no solo en referencia a lo cognitivo, sino también
a lo conductual. Los sentimientos, las emociones, las distintas formas de
resolver conflictos, de reaccionar, de actuar ante determinadas situaciones  son aspectos que siempre están presentes en lo
que escribo.

¿Tienes
más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

La
música, me apasiona tanto como las letras. Alguna vez he dicho que, si pudiera,
le pondría hilo musical a la vida.

Hablemos
ahora sobre tu novela, Un café a las seis:


¿De
dónde surgió la idea de escribir esta novela?


Me
invitaron a participar con un relato en una antología benéfica y, bastante
después de haberlo escrito, sentí que se me habían quedado en el tintero muchas
cosas por decir. Me encantó cómo había quedado la historia y el perfil de los
personajes, y fueron estos los que pidieron algo más de espacio para
explicarse, para confesarse, para expresar sus temores, sus sueños, sus
expectativas de vida, para exponer las razones que los llevaron a actuar como
lo hicieron y analizar, de paso, hasta qué punto eran felices con su forma de
vivir. Así es que decidí concederles lo que me pedían. Utilicé ese relato como
guión y lo amplié lo justo y necesario, sin aditivos superfluos, hasta
conseguir una novela con una historia intensa, profunda, emotiva, íntima, de
las que calan.  
¿Cómo
te organizaste para escribirla?


No
me puse metas, límite, ni objetivo alguno, tan solo me propuse que no hubiera
un solo párrafo en la novela que no cumpliera una función dentro del único hilo
argumental que iba a tener. Dividí el relato en capítulos y analicé lo que
faltaba, los aspectos sobre los que había que profundizar y qué debía añadir
para que la historia contara, además, con múltiples reflexiones en torno a la
consecución de la felicidad, al amor primero y al de la madurez, a las
expectativas de vida, a las renuncias, a la influencia de las decisiones
prematuras en nuestro futuro. A partir de ahí comencé a escribir de nuevo,
dejando que fluyera prácticamente sola.
¿Tiene
alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en
tu novela?

Apuesto
a que sí, a que existe más de una historia por ahí muy semejante a la que yo he
contado, con un primer amor y una primera relación surgida en unas
circunstancias y en una sociedad –de hace 25 años- que difiere bastante de la
actual, a pesar de que no haya pasado demasiado tiempo; con carencias que a los
jóvenes de ahora les costaría entender y con una manera de sentir y vivir el
amor de pareja también distinta de la actual, por lo que yo he podido comprobar
a través de mis hijos.
¿Qué
fue lo más complicado de la escritura de
Un
café a las seis?


Transmitir
lo que sienten los personajes, que es mucho. No es difícil narrar o  describir hechos, acontecimientos, sucesos…,
pero describir en su justa medida los estados emocionales y los sentimientos de
los personajes para conseguir que el lector los perciba en propia piel y se
emocione a la par de ellos no es nada fácil.

¿Tenías
claro desde el principio cómo escribirías la novela?


Sí,
sabía lo que quería conseguir y cómo hacerlo.
¿Cómo
fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?


Complicado
y, a la vez, emocionante. Como lanzarte a una nueva aventura sabiendo que, a
pesar de haberte preparado a conciencia, corres el riesgo de no terminar
llegando a puerto de la forma que tú querías, cumpliendo tus aspiraciones y
todas las expectativas que tenías en mente.
¿Te
llevó mucho tiempo escribirla?
En
comparación con las demás, muy poco. Cuatro meses.
Para
los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector
debería elegirla?
No
hace mucho me hicieron esta misma pregunta, por qué el lector debería leer mi
novela, así es que contestaré igual que lo hice entonces:
Porque
detrás de su bonita portada se esconde una novela con magia. Con mucha magia.
La historia de Raquel te cautiva y te atrapa porque, a medida que vas leyendo,
te das cuenta de que esa historia también podría ser la tuya. Raquel te hace
cómplice desde la primera página, desde esas primeras palabras que articula
desde la cama. Conforme la escuchas, tus sentimientos despiertan al mismo
tiempo que tus recuerdos y es probable que comiences a formularte las mismas
preguntas que se hace ella y que tú no te hiciste nunca. Y llorarás, te reirás,
sentirás nostalgia, despertarán tus deseos dormidos, te detendrás a reflexionar…
En una palabra, vivirás al compás de Raquel, su vida y la tuya. Y cuando
llegues al final de esta intensa historia, apuesto a que lo harás con una
sonrisa de satisfacción en los labios. Por ella y por ti. Porque desearás que
en tu vida también ocurra algo así de bonito. Pero no pienses que solo será por
un momento; esa sensación perdurará mucho más, porque Raquel se quedará
atrapada dentro de ti, haciéndote cómplice para siempre de su pequeña gran
revolución.

Y
ahora hablemos del futuro:
¿Estás
trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Terminé
una novela (bastante más compleja en cuanto a trama y estructura que “Un café a
las seis”), en las pasadas Navidades, después de casi dos años de trabajo, y
sin pausa alguna comencé a escribir esta. Ahora estoy dándome un tiempo de
respiro hasta que una nueva historia me llame. Porque yo no suelo buscarlas,
son ellas las que vienen a buscarme a mí J
¿Qué
consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean
publicadas?


Que
se armen de paciencia y que no desesperen. El mundo editorial pasa por un
momento complicado. Hay buenos escritores con muy buenas obras escritas que,
sin ser noveles y habiendo sido incluso publicados por editoriales
convencionales con anterioridad, no parecen tener cabida ahora en el panorama
editorial. No es nada fácil conseguir que te publiquen a la primera, pero eso
no debe hundirte, porque esto es una carrera de fondo en la que hay que ir conquistando
metas poco a poco y manteniéndolas. Y mientras llega esa oportunidad de oro, lo
único que cabe es trabajar, trabajar y trabajar para mejorar lo más posible.  
Para
acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes
líneas son todas tuyas.
Sí.
Quiero darles las gracias por haberme acompañado, por acercarse a mí, por
haberse interesado en cuanto tenía que decir. Y si a raíz de haberme leído se
animan a acercarse también a mis letras, les doy las gracias doblemente y les
confieso mi enorme deseo de conquistarlos.
Muchas
gracias, Pilar, y mucha suerte con Un
café a las seis 
y tus proyectos futuros.
Gracias
a ti, ha sido un placer 😉

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2 Respuestas

  1. Estupenda entrevista que acerca aún más a Pilar y su libro que me encantó.
    Besos

  2. Margari dice:

    Fantástica la entrevista! Me ha gustado mucho saber más de Pilar. Y su última novela, muy recomendable.
    Besotes!!!

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