FRANCISCO AZEVEDO, ARROZ DE PALMA


Aunque
no pertenezco al equipo de redactores de Momentos de silencio compartido (no
por falta de ganas ni porque la iniciativa no sea interesante, sino porque no
doy más de mí y en estos momentos los libros me salen hasta por las orejas…),
Lectora de Tot me ofreció la posibilidad de participar en esta lectura conjunta
organizada por su blog entre los miembros de su equipo. El libro ofrecía una
sinopsis muy atractiva y contenía las palabras mágicas “saga familiar”, así que
me metí de cabeza. Hoy os traigo mis impresiones.

Francisco
Azevedo
Dramaturgo,
guionista, poeta, novelista y exdiplomático, Francisco Azevedo nació en Río
de Janeiro en 1951. Destacó pronto en el teatro: sus obras Unha Carne y A Casa
de Anais Nin recibieron una excelente acogida tanto de público como de crítica
y se representaron en Brasil y en el extranjero.
Arroz de Palma, su primera novela, ha sido un indiscutible éxito en su país y
se publicará próximamente en Alemania, Estados Unidos, Italia, Noruega, Suecia,
Holanda y Portugal.






Datos
técnicos
Título: “Arroz de palma”
Autor: Francisco Azevedo
Fecha de publicación: 10/01/2013
364 páginas
ISBN: 978-84-670-0781-7
Presentación: Rústica con solapas
Colección: ESPASA NARRATIVA
Traductor: Ana Belén Costas
Precio: 19,90 euros /ebook: 13,99 euros


Argumento
Había una vez un arroz que fue plantado en la
tierra, caído
del cielo y recogido de entre las piedras, un arroz que no se pasaba nunca que
llegó de lejos de la mano de tres jóvenes llenos de ilusiones y sueños…Arroz
de Palma
es la historia de una familia, la de José Custódio y Maria
Romana, emigrantes en Brasil a principios del siglo XX. Durante la preparación
de la fiesta para celebrar el centenario de la boda de José y Maria, su hijo
mayor, Antonio, ya un abuelo, repasa las vidas de sus padres, de su tía, de sus
hermanos, de sus hijos y nietos y, por supuesto, la suya.

Antonio sabe que la familia es un plato de
compleja elaboración y que la felicidad se cocina día a día. Pero ellos tienen
un ingrediente secreto: el arroz de la tía Palma, cuya magia se extiende más
allá del fuego y del tiempo.La saga familiar que ha triunfado en Brasil
llega a España para cautivar a miles de lectores.

Así es como la editorial presenta la novela, de
una forma muy acertada y que incita a leerla, qué duda cabe. Poco más se puede
añadir porque, la verdad, hace un buen resumen de la historia. “Arroz de palma”
es una saga familiar en la que asistiremos a las peripecias de cuatro
generaciones de portugueses emigrados a Brasil aunque todo visto desde la
perspectiva de uno de ellos, Antonio. Antonio es ya un anciano y nos hará un
repaso de lo que fue la vida de sus padres, José Custodio y María Romana,
portugueses que decidieron emigrar a Brasil para labrarse un futuro mejor. Allí
nacieron sus tres hijos: Antonio, Rosario y Nuno y los hijos y nietos de éstos.
Siempre presente el famoso arroz que da título al libro, el que los invitados a
la boda tiraron a los recién casados José Custodio y María a la salida de la
iglesia y que Palma, hermana del primero, se afanó en recoger grano a grano y
ofreció a la pareja como original regalo de bodas. Un regalo que dará suerte a
quien lo posea y que será un tesoro bien apreciado por los miembros de la
familia
Impresiones
La verdad es que el argumento prometía y mucho: saga familiar,
emigración, un toque mágico… Prometía pero, en mi caso, no ha conseguido
llenarme por completo. No la considero una mala novela, ni mucho menos, pero no
ha acabado de atrapar y estaba deseando terminarla, la verdad.
Creo que el principal problema ha sido el peculiar estilo del
autor. Un estilo que en las primeras páginas de la novela me pareció original y
diferente pero que acabó por saturarme. La novela está escrita desde el punto
de vista de Antonio, absoluto protagonista, quien nos narra su vida y la de su
familia desde la primera persona. Frases cortas, muy cortas, casi telegráficas
y un montón de reflexiones. Como muestra, un botón: las frases con las que comienza
la novela:
“Yo aquí en la hacienda. Yo aquí en la cocina, cuatro y poco de la
mañana. Isabel aún duerme, el sol se retrasa. Yo aquí, un viejo de ochenta y
ocho años. Para los más jóvenes, el Abuelo Eterno, el que no tuvo comienzo ni
tendrá fin, el que vino al mundo con esta cara arrugada. Yo aquí, con delantal
blanco, picando hierbas aromáticas. Preparo la comida familiar. ¿Tendré
fuerzas? 88: dos infinitos verticales. Es una buena edad, será una hermosa
fiesta. Tengo práctica. La tía Palma me enseñó a cocinar, yo era joven. ¿Por dónde
andará la tía Palma? A veces, pasa tiempo sin aparecer….”
Esas siete líneas escritas en Word contienen nada más y nada menos
que 14 frases. Cierto que las frases muy largas, con subordinadas, comas,
puntos y comas y demás pueden acabar por cansar y embrollar la lectura y que,
en principio, las frases cortas dan agilidad y sencillez a la narración pero,
como todo, con mesura gusta mientras que en exceso acaba hartando. Así, esta
forma tan original de contar la historia que al principio me sorprendió acabó
cansándome. Tanto que reconozco que las últimas 50 páginas las acabé leyendo en
diagonal porque estaba deseando llegar al final. En ningún momento llegué a
engancharme a la lectura y, no sé si por el estilo o por todo en general,
tampoco la historia me acabó de atrapar.
La historia está bien o, mejor dicho, no está mal, pero creo que
podría haber estado mucho mejor. Por ejemplo, el tema de la inmigración podría
haber dado más de sí. Tenemos a una pareja que nunca ha salido de su pueblo
portugués que, de repente, junto a la hermana y cuñada, se presentan en Brasil.
Creo que la historia podría haber dado mucho juego si hubiera tocado en
profundidad el tema de la aclimatación a unas nuevas costumbres, la morriña por
lo que dejaron atrás, la relación con otros emigrantes y con los moradores del
lugar al que van… Sin embargo, todo se toca muy de refilón. José Custodio y María
Romana abandonan su país, sí, pero se sitúan en una hacienda de un lugar de Brasil
y prácticamente no salen de allí. Vamos, que es como si les cogen en un lado y
les colocan en otro y, salvando las distancias, casi siguen haciendo en Brasil
la misma vida que hacían en Portugal. Se habla de que añoran su pueblo, que
quieren volver algún día allí, pero tampoco se le da muchas vueltas al tema…
Y  la relación con los moradores
del lugar se limita a los dueños de la hacienda en la que trabajan. Como digo,
creo que aquí se ha desperdiciado un tema que podría haber dado mucho juego y
podría haber sido muy interesante.
En cuanto al tema de personajes, el protagonista, Antonio, está
muy bien caracterizado y resulta entrañable. Un hombre hecho a sí mismo, con
querencias intelectuales, un carácter que me ha gustado (a pesar de algún error
de juventud que tendré que perdonarle…). Los demás personajes, sin embargo,
tienen un papel más secundario, a su sombra. El hecho de que la novela esté
narrada desde su punto de vista y que de los demás conozcamos tan sólo lo que él
nos transmite, hace que me haya quedado la impresión de que sólo tenemos una
visión parcial de los mismos y que, salvo a Palma, a los demás no hemos llegado
a poder conocerlos bien.
He comentado al principio que hay un cierto toque mágico en la
novela, como en muchas otras novelas sudamericanas. Ese toque, muy sutil, viene
dado por el arroz que recoge a las puertas de la iglesia la tía Palma y que
otorga fertilidad a quien lo posee. No me ha disgustado pero no he podido
compararlo con otras novelas de este estilo (también relacionadas, casualmente,
con la comida) como “La abuela Lola” de Cecilia Samartín o “Como agua para
chocolate” de Laura Esquivel y la verdad es que me gustaba más cómo estaba
tratado en estas otras novelas. Por lo que tampoco ha sido un elemento que me
haya acabado de convencer.
Conclusión final
En fin, me gustaría decir otra cosa, me gustaría comentaros que la
novela me ha entusiasmado (como pensaba que iba a ser) pero no puedo hacerlo. A
mí no me ha atrapado ni interesado en ningún momento y al final llegó a hacérseme
pesada y aburrida. No quiero decir con esto que sea una mala novela, no; de
hecho, no hay más que leer otras de las reseñas publicadas en el seno de esta
lectura conjunta, de blogueros con los que habitualmente coincido en gustos a
los que la novela les ha gustado mucho más que a mí. Pero aquí de lo que se
trata es de transmitir nuestra opinión, lo que la novela nos ha transmitido, si
nos ha entusiasmado o disgustado, si ha removido algo en nuestro interior…. Y a
mí me ha dejado totalmente fría. Por lo tanto, no puedo darle más que un cinco
raspado.
De todos modos, gracias a Lectora de tot y a la editorial Espasa
por facilitarme esta lectura.

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5 Respuestas

  1. Pedro dice:

    Aunque a ti no te gustara, es un libro que a mi me emocionó y me hizo reflexionar sobre mi vida y mi familia

  2. Estoy esperando que me llegue, la verdad que he visto reseñas de todos los colores, por lo que esperaré a leer la novela para opinar.
    Besos.

  3. Las reseñas hasta hoy son muy variadas, espero leerla pronto para leerlo, muchas gracias por compartir tus opiniones.

    Besos.

  4. Leira dice:

    Me da pena k no me guste, ya que el escritor parece buena gente y creo que la intención fue buena, pero claro, a mí esa forma de escribir me cansa.

  5. Shorby dice:

    En breve comienzo con él!! =)

    Besotes

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